BEIJING, 8 sep (Xinhua) -- El consejero de Estado y ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, sostuvo hoy jueves una conversación telefónica con el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Hossein Amir-Abdollahian.
Bajo la guía de los jefes de Estado de los dos países, las relaciones entre China e Irán han mostrado un sano impulso de desarrollo omnidireccional, afirmó Wang.
Sin importar cómo se transforme la situación internacional, China seguirá las direcciones trazadas por los jefes de Estado de los dos países para desarrollar inquebrantablemente sus relaciones con Irán, continuará expandiendo la cooperación bilateral pragmática en diversos ámbitos, fortalecerá la coordinación y la cooperación con Irán en asuntos internacionales y regionales e impulsará un nuevo avance en la asociación estratégica integral entre China e Irán.
El canciller iraní deseó que el XX Congreso Nacional del Partido Comunista de China sea un éxito y expresó condolencias a China por el sismo que sacudió el distrito de Luding en la provincia china de Sichuan.
Amir-Abdollahian dijo que la parte iraní espera mantener intercambios de alto nivel con China, profundizar la cooperación pragmática en áreas como la agricultura, fortalecer la comunicación y la coordinación en asuntos internacionales y regionales y promover el desarrollo continuo de las relaciones entre Irán y China.
La parte iraní apoya la Iniciativa para el Desarrollo Global y la Iniciativa para la Seguridad Global propuestas por el presidente chino, Xi Jinping, dijo el ministro de Relaciones Exteriores iraní.
También presentó el avance más reciente de las negociaciones para reanudar la implementación del Plan de Acción Integral Conjunto, y señaló que Irán siempre está comprometido a alcanzar el acuerdo, pero no aceptará el intento de Estados Unidos de lograr sus propios objetivos a través de la intimidación. Irán agradece a China por su apoyo, agregó.
Wang dijo que China continuará apoyando a Irán en la salvaguardia de sus derechos e intereses legítimos, y expresó su convicción de que Irán tiene la sabiduría para hacer frente adecuadamente a los cambios, salvaguardar firmemente sus derechos e intereses legítimos y legales, y continuar ocupando la autoridad moral internacional.
