RÍO DE JANEIRO, 21 dic (Xinhua) -- Brasil empezó a usar un equipo capaz de medir la velocidad y dirección del viento en el mar, lo que permite evaluar el potencial de instalación de parques de generación de energía eólica offshore, considerados claves en el futuro al ser fuentes generadoras de energía no contaminantes, informaron hoy los medios de comunicación locales.
Bautizada como Bravo (siglas en portugués de Boya Remota de Evaluación de Vientos Offshore), la boya fue desarrollada por la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel), en alianza con los institutos Senai de Innovación en Energías Renovables (ISI-ER) y en Sistemas Embebidos (ISI-SE), y empezó a ser usada por la petrolera estatal Petrobras.
El proyecto, que comenzó en 2021 y tiene una duración prevista de dos años, cuenta con una inversión total de 9 millones de reales (1,7 millones de dólares).
Además de medir la velocidad y la dirección de los vientos, Bravo puede procesar la presión atmosférica, la temperatura del aire y la humedad relativa, así como información sobre las olas y las corrientes marinas.
La boya, de unos 2,5 metros de diámetro y 3,5 metros de altura, se instaló en la costa del estado de Río Grande del Norte (noreste de Brasil) y, durante los próximos siete meses, permitirá el acceso a los datos recopilados en el sitio a través de Bluetooth, Wi-Fi o satélite.
La boya es una alternativa a las torres fijas para medir el viento, que tienen un coste mayor de instalación.
















