SAO PAULO, 18 ene (Xinhua) -- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, aseguró este miércoles que el asalto a la sede de los tres poderes en Brasilia fue "el inicio de un golpe de Estado" y sostuvo que los militares que participaron en la intentona serán sancionados, acusando a los servicios de inteligencia de haber fallado por no advertir el movimiento destituyente.
"Todos (los militares) que participaron de este acto golpista serán sancionados. Todos. No importa el cargo que tengan ni en la fuerza armada que participen", dijo Lula en una extensa entrevista con el canal de noticias GloboNews.
El presidente se refirió al asalto al Palacio del Planalto, el Congreso Nacional y el Supremo Tribunal Federal en Brasilia el domingo 8 de enero pasado y calificó el acto vandálico del "inicio de un golpe de Estado" por parte de seguidores del ex mandatario Jair Bolsonaro.
"Me quedé con la impresión de que era el inicio de un golpe de Estado, de que esta gente estaba atacando por la orden y orientación que durante mucho tiempo les dio Bolsonaro. Bolsonaro durante mucho tiempo habló de invadir la corte suprema, desacreditó al Congreso, promovía ir armado para defender la democracia", sostuvo.
"Fue una práctica fascista, nazi, de la cual no estabamos acostumbrados, hay que hacer la investigación profunda de los hechos, con amplio derecho de defensa, pero es esencial encontrar a los culpables. Todos los involucrados deberán ser condenados, de lo contrario no garantizaremos la resistencia de la democracia en Brasil", aseveró.
Lula defendió la intervención federal en la policía regional de Brasilia el mismo día de los ataques al considerar que esta fuerza fue "cómplice" con los autores de los delitos contra la Constitución.
En ese marco, Lula aseguró que "los servicios de inteligencia del país fallaron" y citó al Gabinete de Seguridad Institucional de su Gobierno, la Agencia Brasileña de Inteligencia y lo servicios secretos del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea.
"Ningún servicio de inteligencia nuestro sirvió para avisarle al presidente de la República que podría haber ocurrido esto. Estaba todo tranquilo para mí, al punto que viajé ese fin de semana hacia el estado de Sao Paulo", dijo el exsindilcaista, que inició su tercer mandato el 1 de enero, tras vencer a Bolsonaro en las elecciones de octubre de 2022.
















