BELÉM, Brasil, 7 nov (Xinhua) -- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, criticó hoy viernes, durante su participación en la segunda y última jornada de la Cumbre de Líderes que antecede a la COP30, que algunos países destinen más recursos a la compra de armas que a la transición energética.
El mandatario brasileño también defendió que las naciones en desarrollo usen parte de los ingresos provenientes de la renta petrolera para financiar fuentes de energía limpia y reivindicó que las naciones dueñas de minerales críticos participen en toda la cadena productiva vinculada al desarrollo digital y energético.
Durante la sesión plenaria sobre transición energética, Lula da Silva subrayó que las decisiones en el sector energético son determinantes para definir "el éxito o el fracaso" en la lucha contra el cambio climático.
El presidente convocó a los países a firmar el "Compromiso de Belém con los Combustibles Sostenibles (Belém 4x)", cuyo objetivo es cuadruplicar la producción y el uso mundial de combustibles sostenibles para 2035.
"La Tierra ya no puede sostener el modelo de desarrollo basado en el uso intensivo de combustibles fósiles que ha prevalecido durante los últimos 200 años. El 75 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero provienen de la producción y el consumo de energía", expresó Lula da Silva en su discurso.
El jefe de Estado agregó que "no podemos permanecer en silencio ni sentirnos intimidados por la magnitud de estos datos (...) La ciencia y la tecnología nos permiten evolucionar de forma segura hacia un modelo centrado en la energía limpia".
"Esta transformación ya está en marcha. El uso de energías renovables se ha triplicado en los últimos 10 años", dijo el mandatario, al destacar que en muchas regiones la energía solar y eólica ya son más baratas que la energía generada por combustibles fósiles.
En ese contexto, subrayó que Brasil es el segundo mayor productor mundial de biocombustibles, con una matriz eléctrica renovable en un 90 por ciento, y defendió el uso del etanol derivado de la caña de azúcar.
"El etanol es una alternativa eficaz y fácilmente disponible para su adopción en los sectores más exigentes, como la industria y el transporte. Es lamentable que la presión y las amenazas hayan llevado a la Organización Marítima Internacional a posponer esta medida", manifestó.
Lula da Silva señaló que el conflicto en Ucrania "echó por tierra años de esfuerzos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y provocó la reapertura de las minas de carbón".
"Gastar el doble en armas de lo que destinamos a la acción climática está allanando el camino para el apocalipsis climático. No habrá seguridad energética en un mundo envuelto en llamas", advirtió el líder brasileño.
El mandatario dijo que es "fundamental combatir todas las formas de pobreza energética" que afecta a miles de millones de personas, pues "sin electricidad, no hay conexión digital, no hay hospitales que funcionen y no hay agricultura moderna".
Lula da Silva también afirmó que la justicia climática requiere de una revisión del sistema financiero internacional.
"Sin abordar la injusticia de las deudas externas impagables y sin abandonar las condicionalidades que discriminan a los países en desarrollo, seguiremos dando vueltas en círculos", subrayó.
El líder brasileño anunció que "Brasil creará un fondo para financiar los esfuerzos para combatir el cambio climático y promover la justicia climática".
"Destinar una parte de los beneficios de la exploración petrolera a la transición energética sigue siendo una vía válida para los países en desarrollo", dijo.
"Es hora de diversificar nuestra matriz energética, ampliar las fuentes renovables y acelerar la producción y el uso de combustibles sostenibles", agregó.
Para ello, Lula da Silva dijo que se requieren algunos compromisos clave, "como implementar el acuerdo de Dubai para triplicar la energía renovable y duplicar la eficiencia energética para 2030".
"En segundo lugar: situar la eliminación de la pobreza energética en el centro del debate e incluir objetivos de cocina limpia y acceso a la electricidad en los planes climáticos nacionales", expresó.
Como tercer punto, el mandatario señaló el "adherirse al Compromiso de Belém de cuadruplicar el uso de combustibles sostenibles para 2035 y acelerar la descarbonización de los sectores más problemáticos".
Lula da Silva dejó en claro que "los científicos ya han cumplido su función. En esta COP30, los negociadores deben buscar el entendimiento. Y nosotros, los líderes, debemos decidir si el siglo XXI será recordado como el siglo de la catástrofe climática o como el tiempo de la reconstrucción inteligente".
La Cumbre de Líderes antecede a la 30ª Conferencia de las Partes (COP30) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que se realizará del 10 al 21 de noviembre en la ciudad de Belém, en el estado amazónico de Pará.










