Por Cristóbal Chávez Bravo
SANTIAGO, 9 mar (Xinhua) -- La guerra en Medio Oriente tendrá un efecto negativo en Chile y repercutirá tanto en la inflación como en la actividad económica del país, con impactos en el aumento del precio del combustible y la caída del valor del cobre, principal producto del país, comentaron expertos de la nación austral.
Para el doctor en economía Rodrigo Saens este conflicto tendrá un efecto negativo sobre la economía chilena y ello dependerá del tiempo que dure.
"Si el estrecho de Ormuz (principal ruta para el transporte de crudo desde países petroleros como Arabia Saudita y Kuwait hacia el resto del mundo) permanece bloqueado y la guerra se extiende, los efectos sobre la inflación y la actividad económica en Chile serán mucho peores", dijo el experto a Xinhua.
El académico de la Universidad de Talca abundó que el impacto más inmediato es el alza del petróleo, dado que Chile importa "prácticamente todo el crudo que consume".
"Eso se traduce en bencinas (derivados del petróleo) más caras hacia fines de marzo, en presiones inflacionarias más amplias vía transporte y alimentos", aseveró.
El experto en macroeconomía, finanzas, políticas públicas y economía agraria comentó también que el precio del cobre, la materia prima que sostiene las arcas fiscales del país sudamericano, cayó cerca de 2,6 por ciento en los primeros días del conflicto.
"En un mundo con energía más cara se desacelera la manufactura global, lo que reduce la demanda por cobre. Como la caída del precio del cobre significa que entran menos dólares a Chile, el peso chileno se deprecia. En los últimos dos días el dólar observado ha subido cerca de 30 pesos", dijo.
Apuntó en esa línea que el aumento en el precio del dólar, junto al alza en los combustibles, tendrá un efecto sobre la inflación, que se podría evidenciar en las próximas semanas.
El entrevistado mencionó también como una variante de preocupación la volatilidad en las bolsas, porque para Saens, en un contexto de mayor incertidumbre global, "los inversionistas huyen de la renta variable".
"En los primeros días del conflicto, el IPSA (Índice de Precios Selectivo de Acciones, el principal índice bursátil de Chile) ya ha caído casi en un 3 por ciento", complementó el entrevistado.
Por su parte, el economista Francisco Castañeda coincidió en que si el petróleo y el dólar se mantienen altos, "lo más visible será el alza gradual de combustibles", al ejemplificar que se proyecta un alza de 45 pesos chilenos para el petróleo en la nación austral.
"En inflación, por ahora, se ve un efecto acotado o marginal, salvo que el conflicto se prolongue o haya disrupción fuerte por cierre total del estrecho de Ormuz", dijo a Xinhua Castañeda, director de la carrera de ingeniería comercial de la Universidad Central de Chile.
"También la actividad se podría ver afectada a través de un comercio global más debilitado producto de esta guerra", agregó el académico.
Castañeda afirmó que el impacto de la guerra en Medio Oriente es por la dependencia con los mercados extranjeros, ya que el país no produce petróleo, así como por los flujos de capitales internacionales.
"Para Chile, un 'shock' externo de petróleo como el de ahora, pega directo en costos internos de las empresas. Además, cuando sube el riesgo global cambian de sentido los flujos financieros y el peso suele resentirse, amplificando el impacto en precios importados", indicó el economista.
Sobre este último punto, Castañeda precisó que el peso chileno se devalúa porque "los capitales de corto plazo de economías emergentes buscan mercados con menos volatilidad, fortaleciéndose el dólar".
"Esto afecta a la inflación y a las tasas de interés. Esto último es porque el Banco Central toma nota de la evolución del tipo de cambio y las probables bajas de la tasa de interés de la política monetaria quedarían en suspenso por ahora", indicó el experto, quien se ha desempeñado en el Banco Central y en el Ministerio de Hacienda de la nación austral.
Medio Oriente registra crecientes tensiones regionales tras los ataques conjuntos estadounidenses e israelíes contra Irán desde el 28 de febrero pasado, a los cuales Irán respondió con ataques de misiles y drones contra activos israelíes y estadounidenses en esa región.











