BUENOS AIRES, 23 may (Xinhua) -- La ciudad de Buenos Aires celebró el sábado los 90 años del Obelisco, el mayor emblema de la capital argentina, con una fiesta popular que transformó a la cercana avenida Corrientes en una propuesta inmersiva a través de un recorrido histórico por las nueve décadas de la estructura.
"Es un monumento que se construyó para conmemorar los primeros 400 años de la fundación de la ciudad y terminó siendo un punto de encuentro, un gran símbolo que representa no solo a los porteños de la ciudad de Buenos Aires, sino también a todos los argentinos", dijo a Xinhua el coordinador del Proyecto Obelisco en el Ente de Turismo de Buenos Aires, Nicolás Quintana.
Las actividades de este sábado comenzaron con un homenaje al destacado arquitecto Alberto Prebisch (1899-1970), quien diseñó y construyó el Obelisco. Familiares suyos subieron al mirador del monumento, atractivo turístico que desde 2025 permite llegar hasta la cúpula mediante un ascensor vidriado.
La fiesta siguió con un recorrido por la historia del Obelisco. Seis estructuras con forma de obelisco fueron distribuidas a lo largo de la avenida Corrientes. Cada estación representó una época distinta de la vida cultural porteña, combinando ambientación, música, personajes e intervenciones performáticas.
La propuesta mostró la estética de la década de 1930 entre la avenida Callao y la calle Rodríguez Peña. Continuó con los años 1940 y 1950 entre las calles Rodríguez Peña y Montevideo con conciertos y bailes de tango.
Entre las calles Montevideo y Paraná se instaló un espacio inspirado en la estética de los años sesenta del siglo XX, con personajes caracterizados y ambientación visual de esa época y, a pocos metros, entre las calles Paraná y Uruguay, se dispuso una estación sonora que utilizó vinilos de la década de 1970, con artistas caracterizados con indumentaria de la época.
Más cerca del Obelisco, entre las calles Uruguay y Talcahuano, una intervención visual con escenografía lumínica, neones y personajes inspirados en la estética de los años 1980 y 1990 tuvo guitarristas y artistas caracterizados, mientras que entre las calles Talcahuano y Libertad se reprodujo música en vivo con canciones de los años 2000, dando paso a la cultura urbana contemporánea.
Una multitud, en tanto, se ubicó en la avenida Corrientes entre las calles Libertad y Cerrito, para deleitarse con un mapping 3D sobre el Obelisco y la música en vivo de la Orquesta de Cámara Mahler, dirigida por Damián Mahler.
Además, bares, pizzerías, restaurantes y teatros decidieron extender su horario hasta la madrugada del domingo.
Quintana enfatizó a Xinhua que el monumento atrae a los extranjeros. "Tenemos visitantes de todas partes del mundo, mucho de Latinoamérica, cada vez más de China a raíz de los vuelos que tenemos directos (desde Shanghai) con la ciudad de Buenos Aires. El Obelisco es uno de los principales puntos, y de los más fotografiados de la ciudad".
El emblemático monumento fue inaugurado el 23 de mayo de 1936 en homenaje al cuarto centenario de la primera fundación de Buenos Aires, y se alza exactamente en el lugar donde se izó por primera vez la bandera nacional en la ciudad.
Con una altura de 67,5 metros, una base de 6,8 metros por lado y un peso aproximado de 170 toneladas, el Obelisco porteño domina la intersección de dos de las avenidas más icónicas de la capital argentina, la 9 de Julio y Corrientes.
Las autoridades capitalinas destacaron que la construcción del emblema porteño tomó solo 31 días, con la participación de 157 operarios que trabajaron a una velocidad récord para la época.










