SAO PAULO, 3 jun (Xinhua) -- El sector brasileño de biocombustibles defendió hoy miércoles las condiciones de acceso del etanol a los mercados internacionales y rechazó las críticas formuladas por Estados Unidos, en medio de tensiones comerciales derivadas del aumento de aranceles impulsado por el presidente Donald Trump contra productos brasileños.
La reacción fue encabezada por la Unión de la Industria de la Caña de Azúcar y Bioenergía y Bioenergía Brasil, que cuestionaron los argumentos de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos sobre el tratamiento otorgado al etanol estadounidense en el mercado brasileño.
En un comunicado conjunto, las entidades afirmaron que el arancel aplicado por Brasil al etanol importado responde a las reglas de la Tarifa Externa Común del Mercado Común del Sur (Mercosur) y no constituye una medida específica contra Estados Unidos.
El etanol, un biocombustible producido a partir de caña de azúcar y maíz, se ha convertido en uno de los principales focos de competencia entre Brasil y Estados Unidos, los dos mayores productores mundiales del sector.
Entre los cuestionamientos planteados por Washington figura precisamente el tratamiento arancelario al etanol importado.
En la actualidad, Brasil aplica una tarifa del 18 por ciento al etanol procedente de Estados Unidos, mientras que el producto brasileño ingresa al mercado estadounidense con un arancel de 2,5 por ciento.
El tema fue abordado en mayo durante una reunión entre Trump y el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, cuando ambos gobiernos acordaron crear un grupo bilateral para buscar soluciones.
Sin embargo, Washington amenazó el pasado lunes con aplicar una tarifa del 25 por ciento a productos brasileños, entre los que se encuentra el etanol.
Brasil lidera la producción mundial de etanol elaborado a partir de caña de azúcar, mientras que Estados Unidos encabeza la producción del preparado con maíz.
No obstante, en los últimos años Brasil ha expandido de manera rápida la producción de etanol de maíz, en el empleo de la segunda cosecha del cereal, lo que ha fortalecido la competitividad internacional.
La Unión de la Industria de la Caña de Azúcar y Bioenergía y Bioenergía Brasil destacaron que el etanol de caña de azúcar es reconocido internacionalmente por su baja intensidad de carbono y por su contribución a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero en el transporte.
Reafirmaron su confianza en que el Gobierno brasileño continuará llevando a cabo ese proceso con responsabilidad, firmeza y competencia diplomática, en defensa de los intereses estratégicos del país.
Al respecto, el consultor y exsecretario brasileño de Comercio Exterior, Welber Barral, expresó a Xinhua que la disputa trasciende el ámbito estrictamente comercial.
"El 'tarifazo' estadounidense contra Brasil no es una disputa comercial, es un mensaje político con forma jurídica", sostuvo Barral.
Según el especialista, la intención de aplicar aranceles mediante la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 obliga tanto a las empresas como al Gobierno brasileño a responder con cautela y estrategia.
Barral sostuvo que algunos de los argumentos presentados por Brasil, incluidos los relacionados con la deforestación y el sistema de pagos instantáneos Pix, "parecen haber sido tratados como un detalle", y consideró que la Sección 301 suele utilizarse más como instrumento de presión que como mecanismo para esclarecer controversias.
El exfuncionario señaló que Brasil dispone de diversas alternativas para responder, como recursos ante la justicia estadounidense, acciones en la Organización Mundial del Comercio y negociaciones directas entre ambos gobiernos.







