LANZHOU, 5 jun (Xinhua) -- Aprovechando la ocasión que le brinda una cita internacional de sinología, al volver a la ciudad de Dunhuang, en la provincia noroccidental china de Gansu, Radina Plamenova Dimitrova, profesora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), tuvo una sensación a la vez familiar y extraña.
Hace 18 años, cuando era una estudiante de máster en la Universidad Normal Huazhong, situada en Wuhan, provincia central china de Hubei, partió junto con unos amigos mexicanos desde esta ciudad y, siguiendo prácticamente el trazado principal de la antigua Ruta de la Seda, se dirigió hacia el oeste, pasando por Xi'an (en la provincia de Shaanxi) y Tianshui (también en Gansu), atravesó Dunhuang y llegó finalmente a Urumqi, capital de la región autónoma uygur de Xinjiang, en el noroeste de China.
En su primera visita a Dunhuang, estuvo en numerosos sitios de enorme valor, como las Grutas de Yulin.
Fue un viaje prolongado y una experiencia inolvidable, recordó Radina. En aquel entonces, impulsada por la curiosidad propia de su período estudiantil, deseaba conocer China lo mejor posible y decidió que, para comprenderla, era imprescindible recorrer la histórica ruta.
Ahora, ha regresado a Dunhuang ya no como estudiante, sino en su calidad de sinóloga asistente a la tercera Conferencia Mundial de Sinología, realizada del 2 al 4 de junio en la ciudad. Este encuentro contó con la participación de 300 representantes de cerca de 70 países, quienes entablaron un diálogo en torno al tema "Aunar la sabiduría de las civilizaciones para afrontar conjuntamente los retos de nuestro tiempo".
Luego de 18 años, la académica percibió claramente los cambios producidos allí. Algunos de los lugares que conservaba en su memoria ya cuentan con infraestructuras y servicios turísticos más completos. Así, por ejemplo, numerosos guías son capaces de ofrecer explicaciones en inglés fluido. Durante el trayecto en autobús, el verdor incesante le causó otra gran impresión y recordó que antes no había tantos árboles.
En medio de todas estas transformaciones, la importancia de Dunhuang como punto de intercambio cultural permanece inmutable. En opinión de la sinóloga, la función más importante de la Ruta de la Seda es precisamente el "intercambio", tanto de este preciado artículo como de porcelana y otras mercancías valiosas, a lo cual se suma la circulación de información, creencias, arte y expresiones culturales. China ha aportado al mundo una civilización material muy desarrollada y, a lo largo de los siglos, ha ido absorbiendo continuamente influencias extranjeras.
Como aficionada a la literatura de la dinastía Tang (618-907), posee una percepción más profunda al respecto. En su juicio, el hecho de que el tiempo en que esta dinastía reinó se convirtiera en una época única y gloriosa de la historia china, está indisolublemente ligado a su ambiente cultural abierto y tolerante.
Por ello, considera que la celebración de la Conferencia Mundial de Sinología reviste un gran significado, pues desde épocas inmemoriales, Dunhuang ha sido un epicentro de intercambio cultural.
Esto pone de manifiesto la misión de los sinólogos: contribuir a un acercamiento más profundo entre sus países y China, afirmó la académica.
Durante este nuevo viaje, el fuerte de Xuanquan, situado en el recinto arqueológico de la antigua posta de Xuanquan, le supuso una nueva sorpresa. Tablillas de bambú y madera, manuscritos en seda, documentos en papel y otras reliquias halladas en el sitio, proporcionan información para el estudio de la política, la economía, el ejército, la diplomacia, el transporte, el servicio de correos, las etnias, la cultura y las costumbres de la China de las dinastías Han. Al adentrarse en este espacio expositivo, abierto al público en mayo de 2025, la profesora se llevó una experiencia muy enriquecedora.
Esta forma de conocer la cultura china a través de objetos concretos es igualmente el método didáctico que suele emplear en sus clases en México. En la UNAM, donde imparte cursos de arte y cultura chinas, suele comenzar por examinar artefactos, como los elaborados en bronce o jade, y recurre a elementos de la cultura tradicional, presentes en películas chinas como "Nezha 2", para ayudar a los alumnos a entender el contexto histórico subyacente en las obras modernas.
Asimismo, desea presentar más piezas de la literatura china al mundo hispanohablante, especialmente las escritas por jóvenes académicos y poetas contemporáneos. Además de México, ha publicado o dado a conocer traducciones de este tipo en países como Chile y Argentina. A su juicio, la poesía china goza de gran popularidad entre los lectores latinoamericanos.
Para satisfacción de Radina, entre sus pupilos hay quienes, gracias a sus clases, han desarrollado un interés por China y, una vez allí, acuden expresamente a los museos y comparten con ella lo que ven y sienten. Tener presente lo aprendido en los cursos cuando se encuentran ante las piezas expuestas y, a partir de esta base, comprender el significado cultural tras los objetos históricos, es precisamente el tipo de intercambio que ella espera, y también el sentido de su labor como puente cultural.














