RÍO DE JANEIRO, 13 ago (Xinhua) -- Jóvenes de China y América Latina presentaron hoy en Río de Janeiro sus proyectos centrados en la agricultura, la educación, el acceso al agua, la economía circular y el desarrollo rural durante la segunda jornada del Reto Juvenil Chino-Latinoamericano para la Reducción de la Pobreza, una iniciativa de la Universidad de Tsinghua de China.
La fase final de la tercera edición del reto reúne a seis equipos para desarrollar propuestas destinadas a afrontar problemas concretos de comunidades vulnerables. Las iniciativas combinan conocimientos locales con herramientas tecnológicas y buscan generar oportunidades de desarrollo sostenible en comunidades de Brasil y Perú.
Uno de los proyectos, denominado Beyond Sanitation, plantea instalar una planta de purificación de agua en Cahuanaciza, un centro poblado del departamento peruano de San Martín.
"Queremos darle una planta que les dé agua 100 por ciento purificada y también que ellos sientan que es de ellos y puedan ser propios de su agua", explicó a Xinhua la peruana Alejandra Guevara, integrante del equipo.
La propuesta utiliza un sistema basado en la gravedad para limpiar el agua y pretende que la instalación sea accesible para una comunidad de bajos recursos.
Desde Brasil, el proyecto Lepro Brazil apuesta por el uso de datos climáticos y herramientas digitales para identificar zonas donde existen condiciones de pobreza y recomendar alternativas de producción agrícola.
"Construimos un sistema que puede recomendar qué tipo de tierra podrían utilizar los agricultores y la población local", explicó el estudiante chino Wu Junyao, integrante del equipo. La herramienta también busca proporcionar conocimientos sobre cómo cultivar y permitir que quienes tengan excedentes de alimentos puedan ofrecerlos a otros usuarios a través de una aplicación desarrollada por el propio equipo.
La educación es el eje del proyecto FARO, desarrollado por otro de los equipos participantes. Su propuesta consiste en una plataforma educativa de inteligencia artificial basada en código abierto, desarrollada por la Universidad de Tsinghua, con la intención de apoyar a profesores de escuelas rurales brasileñas.
"Creemos que sería una buena idea traerla a Brasil para ayudar a los profesores de las escuelas rurales a mejorar su currículo y también mejorar la calidad de la enseñanza", señaló la china Chantelle Chiu, miembro del proyecto. La participante destacó que la iniciativa busca contribuir a mejorar la educación y, mediante ella, ayudar a aliviar la pobreza.
En Río de Janeiro, el proyecto EcoCycle propone crear un sistema de economía circular en áreas vulnerables mediante el reciclaje de aceite usado y su transformación en biodiésel.
"También generar economía, fortalecer la economía en las comunidades, empleo y también un proyecto educacional para desarrollar esta comunidad", explicó Thais Mendes, una de las integrantes del equipo. La propuesta pretende conectar diferentes etapas de la cadena de reciclaje y combinar la generación de actividad económica con iniciativas educativas en las comunidades.
En Perú, el proyecto Raíces trabaja con la comunidad de Las Bambas, ubicada en el distrito de Cotabambas, en el departamento de Apurímac, y busca desarrollar la cadena de valor de los hongos producidos en plantaciones de pino radiata, además de aprovechar la madera.
"Con este proyecto buscamos detener la migración juvenil que se va hacia la capital, inclusión del trabajo femenino y agregar más valor nutricional a la canasta básica de la población", destacó Jesús Escobar, miembro del equipo.
El objetivo a largo plazo, agregó, es avanzar hacia la industrialización de los procesos de producción y exportación de hongos y madera para generar mayores oportunidades económicas para la comunidad.
El sexto proyecto, BioWeed Partners, también recurre a la inteligencia artificial, pero aplicada al desarrollo de sistemas agroforestales. "Estamos desarrollando una herramienta movida por inteligencia artificial para permitir el desarrollo de sistemas agroforestales a lo largo de toda América Latina", explicó uno de sus miembros, Enzo Saoud.
El proyecto prevé comenzar en los próximos meses un piloto en São Manuel, ua comunidad quilombola ubicada en Moju, en el amazónico estado brasileño de Pará.
Las seis iniciativas muestran la diversidad de enfoques planteados por los jóvenes participantes, desde soluciones para mejorar el acceso al agua y la educación hasta propuestas de producción de alimentos, reciclaje y desarrollo de cadenas productivas rurales.
Durante esta segunda jornada, los equipos continuaron trabajando en el desarrollo de sus proyectos, combinando tecnología y conocimientos sobre las realidades locales, con el objetivo de convertir sus propuestas en soluciones aplicables a las comunidades que buscan beneficiar.











