SAO PAULO, 4 sep (Xinhua) -- La rápida expansión de los vehículos eléctricos e híbridos en Brasil, comienza a cambiar el mapa del consumo de combustibles y podría desplazar hasta el 14 por ciento de la demanda de gasolina y etanol para 2040, según un estudio del banco estadounidense Citi divulgado este viernes.
El avance de la electrificación ya tiene efectos visibles en el mercado brasileño. En 2025, unos 700 millones de litros de gasolina y etanol dejaron de consumirse debido al uso de vehículos electrificados, equivalente a cerca del 1 por ciento de la demanda doméstica de ambos combustibles, de acuerdo con las estimaciones de la institución.
El fenómeno podría acelerarse en los próximos años. En el escenario considerado más probable por Citi, los vehículos eléctricos e híbridos desplazarán unos 5.000 millones de litros de gasolina y etanol en 2030, equivalentes al 8 por ciento de la demanda efectiva, y unos 9.000 millones de litros en 2040, cuando representarían el 14 por ciento.
"Estamos sintiendo el impacto del consumo de combustible proveniente de estos vehículos electrificados. Los escenarios futuros indican una suba en Brasil de vehículos electrificados", afirmó Gabriel Barra, analista de Citi y autor del estudio junto con Pedro Gama y Pedro Ferreira de Mello.
La transformación ocurre mientras Brasil vive una rápida expansión del mercado automotor electrificado, impulsada en buena medida por la llegada de fabricantes chinos.
Entre enero y agosto, las ventas de vehículos chinos crecieron 146,6 por ciento interanual, mientras la automotriz china BYD se convirtió en la cuarta fabricante de automóviles del país y avanzó con la apertura de una planta de producción en territorio brasileño.
El crecimiento de los vehículos electrificados contrasta con el todavía reducido peso que tienen en el parque automotor.
Según la consultora estadounidense Integrate Data Facts (IDF), estos vehículos representaron el 21,1 por ciento de las ventas totales en julio, aunque al cierre de 2025 constituían apenas el 1,3 por ciento de la flota de vehículos ligeros en circulación.
Brasil posee además una característica particular que hace especialmente relevante este cambio: la mayoría de los vehículos fabricados en el país son bicombustibles, capaces de utilizar gasolina y etanol, combustible producido principalmente a partir de caña de azúcar y, en menor medida, de maíz.
El informe de Citi considera que la creciente electrificación representa un cambio estructural y de largo plazo en la matriz energética vinculada al transporte.
Según sus proyecciones, el consumo de combustibles del llamado ciclo Otto (gasolina y etanol) todavía crecerá en 2025 y 2026 en línea con la economía, para comenzar a disminuir a partir de 2027, incluso si el Producto Interno Bruto (PIB) continúa expandiéndose.
Una de las razones del acelerado avance de los modelos electrificados es la reducción de la brecha de precios frente a los vehículos tradicionales.
De acuerdo con Citi, en 2012, cuando se lanzó en Brasil el primer vehículo electrificado importado, estos modelos costaban unas 8,5 veces más que los automóviles de combustión, pero ahora, la diferencia se ha reducido a aproximadamente 1,3 veces.
El impacto sobre el consumo podría ser todavía mayor si la electrificación se extiende a las flotas comerciales, incluidos taxis y vehículos utilizados en plataformas de movilidad.










