TEHERÁN, 4 oct (Xinhua) -- El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, afirmó hoy domingo que el país sigue dispuesto a alcanzar una solución "justa y honorable" por la vía diplomática, pero que dará una respuesta "más contundente" si los "enemigos" recurren una vez más a acciones militares.
Araghchi también destacó la seriedad y la determinación de Irán tanto para defenderse como para impulsar la diplomacia durante una reunión con embajadores y diplomáticos extranjeros en Teherán.
Expresó su esperanza de que Estados Unidos elija el camino de la sabiduría y la racionalidad.
"No hay una solución militar, ni tampoco una solución basada en nuevas sanciones. Solo una solución basada en la negociación, la justicia, la equidad y la dignidad diplomática puede resultar efectiva y brindar una resolución definitiva para poner fin a esta guerra y a la agresión ilegal e injusta lanzada contra Irán", subrayó.
Irán ha recibido y respondido a la propuesta de EE. UU. en respuesta a su plan para poner fin a las hostilidades, aunque aún quedan algunos puntos adicionales por comunicar a Estados Unidos, según la Cancillería iraní.
Irán transmitió a Estados Unidos el 22 de septiembre, a través de mediadores y al margen de la 81ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, una propuesta de plan de siete días para cesar las hostilidades y reabrir el Estrecho de Ormuz.
El 28 de febrero, Israel y Estados Unidos lanzaron ataques conjuntos contra Teherán y otras ciudades iraníes. Irán respondió con oleadas de ataques con misiles y drones dirigidos contra Israel y las bases y activos estadounidenses en la región, y reforzó su control sobre el estrecho de Ormuz. EE. UU. también ha impuesto un bloqueo naval, así como nuevas sanciones a Irán.
El 8 de abril se logró un alto el fuego entre las partes beligerantes. El 18 de junio, Irán y Estados Unidos firmaron un memorando de entendimiento (MoU) para poner fin a la guerra en la región en todos los frentes.
Según el MoU, ambos países tenían previsto mantener negociaciones en un plazo de 60 días, que finalizaría el 17 de agosto, para alcanzar un acuerdo definitivo. Sin embargo, las dos partes no lograron avances suficientes hacia un acuerdo, mientras las tensiones continuaban escalando.
