
BEIJING, 5 mar (Xinhua) -- El primer ministro chino, Wen Jiabao, manifestó hoy viernes en Beijing que este año el gobierno controlará estrictamente el lanzamiento de nuevos proyectos con el fin de poner freno a los excesos en la inversión y a la construcción de obras innecesarias.
Las inversiones gubernamentales a todos niveles deberán concentrarse en las áreas más importantes y ser utilizadas en la continuación y terminación de los proyectos ya emprendidos, dijo Wen al presentar el informe de la labor del gobierno ante la sesíón anual de la Asamblea Popular Nacional, el máximo órgano legislativo del país.
Sin embargo, Wen urgió a los gobiernos locales a que desarrollen el trabajo de reconstrucción en áreas devastadas por el terremoto de una magnitud de 8,0 grados ocurrido en mayo de 2008 en la provincia de Sichuan, suroeste de China, y en sus provincias adyacentes.
El diputado de la APN Lu Xiulu estuvo de acuerdo en que el gobierno necesita controlar apropiadamente la inversión para evitar la excesiva dependencia en ella para impulsar el crecimiento económico.
"La inversión gubernamental necesita ser mantenida en cierta escala, pero el índice de crecimiento de 30,1 por ciento del año pasado obviamente es insostenible", dijo Lu, también subdirector de la Comisión de Desarrollo y Reforma de la provincia de Guangdong, sur de China.
En el informe, Wen dijo que el gobierno fortalecerá y mejorará la supervisión de inversión.
"Para proyectos financiados con el tesoro público, los departamentos correspondientes necesitan ejercer la supervisión del curso entero del proyecto", dijo Wen.
Además, Wen se comprometió a prevenir la construcción de "obras de imagen", so pretexto de ampliar la demanda interna.
El término "obras de imagen" se refiere a aquellas que son construidas principalmente para el lucimiento de los logros de los gobiernos locales, mas no para el uso de la gente del común.
El primer ministro sostuvo que el gobierno debe garantizar que las inversiones para proyectos públicos se destinen realmente a impulsar el desarrollo socioeconómico y a mejorar las condiciones de vida del pueblo, proyectos que, según él, "deberán resistir la prueba de la práctica y la historia".
Wen también dijo que el gobierno incentivará la expansión de las inversiones no gubernamentales, perfeccionando e implementando las políticas relativas a su promoción.
En noviembre de 2008, el gobierno chino dio a conocer un plan de estímulo económico de 4 billones de yuanes para financiar programas en diez áreas fundamentales durante los dos años siguientes hasta este 2010. De ese total, 1,18 billones de yuanes son aportados por la hacienda central, en tanto que el resto proviene de los gobiernos locales y el sector privado.
El plan ha generado preocupaciones ante la posibilidad de que de pie a la ocurrencia de casos de corrupción, pues una gran parte del dinero será gastada en la construcción de infraestructuras.
Hasta 44 por ciento de los entrevistados en una encuesta en línea realizada en people.com.cn, el sitio de internet del Diario del Pueblo, votaron que "la negligencia y la corrupción son serios problemas en el área de la construcción".
La Comisión Central de Control Disciplinario del Partido Comunista de China (PCCh) informó en diciembre que se descubrió que un total de 88 casos en que estaban involucrados 198 funcionarios del PCCh malversaron dinero del paquete de estímulo un año después de su lanzamiento.
En febrero, el Consejo de Estado emitió un reglamento sobre la aplicación de la Ley de Auditoría, con el fin de reforzar la supervisión en áreas altamente propensas a corrupción.
El reglamento estipula que los proyectos de construcción cuya inversión gubernamental supere el 50 por ciento y aquellos con una inversión gubernamental menor a 50 por ciento pero cuya construcción y operación sea controlada por el gobierno, deben aceptar auditorías.
