COPENHAGUE, 14 dic (Xinhua) -- El Grupo Africano que participa en las conversaciones sobre cambio climático encabezadas por la ONU expresaron hoy en Copenhague su preocupación por el hecho de que algunos países desarrollados están tratando de acabar con el Protocolo de Kyoto a través de descartar el mecanismo de negociación de dos vías.
Djemouh Kamel, presidente del grupo, dijo en una conferencia de prensa que los países africanos están extremadamente decepcionados por el hecho de que algunos países desarrollados están tratando de abandonar el mecanismo de negociación de doble vía que ha sido el principio guía dentro del Plan de Acción de Bali para la reducción de emisiones.
Kamel señaló que Africa no aceptará un solo nivel de consultas que se concentre únicamente en discusiones más amplias sobre una visión de largo plazo para la acción cooperativa sobre el cambio climático y que deje de lado las conversaciones sobre un segundo periodo de compromiso con el Protocolo de Kyoto.
Sería suicida, afirmó.
Si Africa acepta continuar con este tipo de negociaciones, dijo, el resultado será que el continente perederá lo que buscaba alcanzar en las conversaciones.
Otro integrante del Grupo Africano, Mama Konate de Mali, dijo que el Protocolo de Kyoto es de crucial importancia, sobre todo para el sector agrícola de Mali.
"Un aumento de dos grados en la temperatura tendría como resultado una reducción del 25 por ciento en las cosechas básicas y esto se traducirá en hambre para el año 2020", advirtió.
Konate señaló que los países desarrollados tomaron una decisión en Bali hace dos años en relación con el mecanismo de negociación de dos vías, pero ahora algunos países han decidido eliminar una de las vías, lo cual resultaría catastrófico para los países en desarrollo.
Representantes de más de 190 países iniciaron hoy lunes una fase crítica de las negociaciones sobre un nuevo acuerdo global para la lucha contra el cambio climático.
Mientras los países en desarrollo insisten en que el Protocolo de Kyoto debe permanecer vigente después de que concluya su primer periodo de compromiso en el 2012, los países desarrollados desean reemplazarlo con un nuevo instrumento legal. El Protocolo de Kyoto compromete a los países desarrollados con objetivos obligatorios de reducción de emisiones.