RIO DE JANEIRO, 16 ago (Xinhua) -- El obispo brasileño Edir Macedo enfrenta de nuevo a la justicia brasileña, ahora por la adquisción de bienes con recursos recaudados por la Iglesia Universal del Reino de Dios, fundada por él mismo.
Macedo, de 64 años de edad y residente en Estados Unidos, estuvo preso en 1992 por charlatanismo y curanderismo, fue procesado en 1999 por lavado de dinero y evasión de impuestos y en el año 2000 por importación fraudulenta de equipos de TV.
En esta última acusación el líder religioso fue absuelto por el juez José Carlos Rocha Mattos, de Sao Paulo, quien en la actualidad cumple una pena de prisión por vender sentencias y otras medidas judiciales.
En el caso del curanderismo, su abogado hizo valer la difusa frontera entre ese tipo de prácticas y la religión, para caracterizar su actuación como proselitismo religioso, con la finalidad de que la discusión se centrara en los "milagros", con lo cual consiguió que fuera absuelto.
El proceso de 1999 por evasión de impuestos terminó hasta 2006, cuando el Supremo Tribunal Federal ordenó su archivamiento, basado en la exención fiscal que en Brasil beneficia a todas las instituciones religiosas.
Macedo ostenta un doctorado en Teología por una universidad no reconocida oficialmente, sin embargo antes de obtener ese título ya pertenecía a la selecta categoría de los fundadores de religiones con la creación en 1977 de la Iglesia Universal, como es más conocida su secta.
Talentoso en esa área, consiguió que en apenas 32 años su iglesia se extendiera a 170 países en todos los continentes, con cerca de ocho millones de fieles seguidores en Brasil.
Su gran contribución al pensamiento religioso ha sido perfecccionar los mecanismos de recaudación de diezmos y contribuciones, hasta dotarlos de una eficiencia que es admirada por sus rivales de otras religiones.
Macedo lograba convencer a los fieles de que donar dinero a la iglesia es una inversión lucrativa, ya que Dios la retribuye multiplicando la riqueza de los donantes.
Doce años después de fundar su iglesia, Macedo y otros obispos compraron la red nacional de televisión Record, en un negocio nebuloso que también tuvo derivaciones judiciales.
De acuerdo con la acusación del Ministerio Público aceptada esta semana por el titular del Noveno Juzgado Criminal de Sao Paulo, Macedo y otras nueve personas de su confianza desviaron recusrso de su iglesia para la adquisición de todo tipo de bienes.
A través de dos empresas, Cremo Empreendimentos y Unimetro Empreendimentos, dos sociedades anónimas, los fondos proporcionados por los fieles eran enviados a otras dos empresas en los paraísos fiscales de las islas Cayman y del Canal.
Las empresas Investholding y Cableinvest reenviaron el dinero a Brasil en forma de "préstamos" a los representantes de Macedo, quienes con esos recursos compraron, entre otros bienes, la red Record de TV.
Los recursos repatriados fueron utilizados también para pagar las mansiones de Macedo en Sao Paulo, los aviones utilizados por sus empresas y otras propiedades y edificios, así como varias de las 65 estaciones de radio que la iglesia posee.
En la flota aérea de la organización está incluido un avión Global Express, fabricado por la canadiense Bombardier, cuyo costo es de 45 millones de dólares y es usado en particular por Macedo para sus desplazamientos.
El Consejo de Control de Actividades Financieras (Coaf) del Ministerio de Hacienda de Brasil no ha encontrado ningún bien a nombre de Edir Macedo, aunque su fortuna personal se estima en 2.000 millones de dólares.
El mismo órgano estima que la recaudación de la Iglesia Universal llegó a unos 4.300 millones de dólares de 2001 a 2008.
No obstante,las empresas de Macedo deben al estado unos 15 millones de dólares por contribuciones laborales no pagas, según el informe del Coaf.
La labor para la justicia brasileña no será fácil. Además de contar con algunos de los mejores abogados del país, la Iglesia Universal tiene poder e influencia política, gracias a su bancada de legisladores en el Congreso Nacional.
Uno de ellos es el sobrino de Edir Macedo, el también obispo Marcello Crivella, quien ocupa un lugar en el Senado de la República como representante de Rio de Janeiro. Fin