Los niños interactúan sin problemas estén donde estén

Actualizado 2009-11-16 11:04:58 | Spanish. News. Cn

BEIJING, 16 nov (Xinhua) -- Seas de donde seas, y vayas a donde vayas, siempre parece que para los niños es muy fácil y natural interactuar los unos con los otros.

-- Nueva York

Nueva York no acoge únicamente la sede central de las Naciones Unidas sino también una escuela internacional afiliada al organismo internacional.

No parece que sea un lugar donde las cosas funcionen fácilmente: más de 1.500 niños provenientes de más de 120 países comunicándose en 35 idiomas en la Escuela Internacional de las Naciones Unidas (UNIS) cada año.

Pero estos niños se enfrentan a este reto cada día sin mayor complicación.

El niño judío Matthew Liheman está ayudando a sus compañeros georgiano y japonés con las clases de inglés.

"Lo más duro para mí fue cuando llegué", recuerda Matthew, que lleva ya cinco años en la escuela. "A medida que pasan los años se va volviendo más fácil, y ahora incluso puedo ayudar a mis compañeros a comunicarnos en inglés."

Stuart Walker, el nuevo director ejecutivo de UNIS, describe la escuela como una que representa el internacionalismo en todos los aspectos a través del estudio y de las vidas de cada estudiante.

Por ejemplo, Sara Michelle, de ocho años de edad, ya ha aprendido en UNIS a tener en cuenta y respetar las diferentes culturas y tradiciones de los estudiantes de países diferentes al suyo.

-- Bruselas

Bruselas acoge la sede de la Unión Europea, donde abundan los diplomáticos, a los que siguen sus hijos.

Las escuelas internacionales no son raras en Bruselas, ya que la UE tiene como idiomas oficiales 23 lenguas, por no mencionar que el flamenco, el francés y el alemán son los idiomas oficiales de Bélgica, que tiene Bruselas como capital.

El personal de las escuelas internacionales de Bruselas y de toda Bélgica le otorgan especial importancia a las aptitudes del lenguaje de sus estudiantes, y hacen todo lo que está en su poder para facilitar la comunicación entre los alumnos.

En una escuela internacional orientada a los germano-hablantes y a las familias alemanas, el personal de enseñanza llega hasta a destinar tutores especiales para ayudar a los niños que tienen dificultades con la comunicación en alemán, francés o inglés hasta que éstos pueden seguir el ritmo de sus compañeros de clase.

-- Beijing

Beijing es la capital de China, país que muchos consideran hoy día como el líder económico del siglo XXI.

Tanto empresarios como diplomáticos se reúnen aquí, y estiman que las escuelas internacionales son más que una ayuda para la educación de sus hijos.

La capacidad de hablar chino mandarín o incluso diferentes dialectos del chino obviamente hace ganar puntos a sus hijos, quienes tienen la oportunidad de convertirse en la próxima generación de empresarios y diplomáticos especializados en China.

La mayoría de los estudiantes de la Escuela Internacional Fangcaodi son hijos de diplomáticos en China.

Todos y cada uno de los estudiantes que reciben educación en la escuela Fangcaodi pueden encontrar una pequeña bandera de su país en alguna pared de la escuela.

Cuando se celebra el día nacional de alguno de esos países, se enarbola la bandera nacional del país en cuestión.

Tang Tielong, de nueve años de edad, ha vivido ya ocho años en China, lo suficiente como para sentirse cómodo con su nombre chino, y puede hablar el dialecto popular de la provincia de Henan, en el centro de China. En realidad, habla mejor chino que francés, su lengua materna.

Para Tommy, tanto Beijing como Liverpool son su hogar. Pero ha vivido más tiempo en Beijing que en Liverpool, y no puede decidir qué ciudad siente más como su hogar.

Aunque los niños se entremezclan e interactúan en clase, a la hora del almuerzo conservan sus propios gustos de gourmet.

Al inglés Huang Shengchun (también nombre chino) le gusta el pollo salteado; el francés Tang Tielong elige cualquier cosa que sea picante; el azerbaiyano Lu Fate prefiere cordero asado y pinchitos de pollo; el japonés Matsubara Takahashi se decanta por el wonton, mientras que la rusa Lisa ha pedido sólo arroz blanco.

Cui Minghua, director en funciones de la Escuela Internacional Fangcaodi, afirma que su escuela da especial importancia a los intercambios entre diferentes culturas y tradiciones, pero que tiene como objetivo principal crear una plataforma de estudios y un ambiente común y compartido, sobre la base de las diferentes culturas, tradiciones e idiomas de diferentes países del mundo.

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