Con las manos unidas permanecemos en pie

Actualizado 2009-11-16 11:04:28 | Spanish. News. Cn

BEIJING, 16 nov (Xinhua) -- "Con las manos unidas permanecemos en pie, en toda la tierra. Podemos hacer que este mundo sea un lugar mejor en el que vivir. Con las manos unidas podemos comenzar a entender. Derribando todos los muros que nos han separado durante mucho tiempo." La letra de la canción temática de los Juegos Olímpicos de Seúl 1988 puso de manifiesto el gran poder que tiene unir las manos para crear un mundo mejor.

Ideada y organizada por ka UNICEF, la 5ª Cumbre de los Ocho Junior, o Cumbre J8, se celebró en Italia el pasado julio. En la cumbre, 54 adolescentes de 13 países debatieron importantes asuntos internacionales como el cambio climático y el desarrollo en Africa, y ofrecieron una serie de sugerencias a los líderes políticos mundiales.

Antes de la inauguración de la Cumbre de la ONU sobre el Cambio Climático de septiembre, niños de todo el mundo preguntaron a los líderes políticos a través de una videoconferencia: "¿Qué tipo de mundo vamos a heredar bajo su administración?"

Las manos de un solo niño son débiles, pero cuando millones de niños unen sus manos, crean un poder mágico que atrae la atención de todo el mundo y hace que se trasmita su mensaje.

Los niños uniendo sus manitas y gritando con sus tiernas voces por una causa común nos llena de confianza con respecto al futuro de nuestro planeta. También debería hacer que nos demos cuenta de que, en un mundo cada vez más interdependiente, los adultos tienen más motivos para unir sus manos y poder así hacer frente a las nuevas formas de retos comunes, como el cambio climático, el terrorismo y la degradación del medio ambiente.

En los últimos años, los líderes mundiales asistentes a las principales conferencias internacionales han formado una fila y han entrecruzado sus brazos para unir las manos los unos con los otros, lo que se ha convertido en un símbolo de la comunicación y la cooperación internacional. Hoy día, cuando los seres humanos deben hacer frente a retos comunes cada vez más difíciles, es necesaria toda la sinceridad, la tolerancia y la confianza mutua posible.

En la Escuela Internacional de las Naciones Unidas de Nueva York, niños de diferentes nacionalidades conviven felizmente como buenos amigos sin importar el color de su piel o su origen étnico. Se entienden y se respetan los unos a los otros. Sus diferentes culturas combinadas conforman una escena de lo más atractivo.

Aquí, los niños pueden saborear todo tipo de tradiciones culinarias, desde las empanadillas chinas o el arroz con curri indio hasta los macarrones italianos. Además, juegan con todo tipo de juegos, desde los diábolos chinos hasta el hula-hoop o las muñecas Barbie occidentales.

"No importa qué tipo de ropa lleves, qué apariencia tengas o qué idioma hables", afirma el doctor Radha Rajan, director de la escuela secundaria. "Somos todos iguales."

En todo el mundo se pueden encontrar escuelas internacionales de este tipo. Para los inocentes niños de todo el planeta, las diferencias entre razas, idiomas o culturas nunca serán barreras a la hora de hacerse amigos los unos de los otros.

Los adultos deberían seguir su ejemplo. Unamos nuestras manos para construir un mundo armonioso de paz duradera y prosperidad común no sólo para nosotros sino también para las próximas generaciones.

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