Niños y mayores mexicanos recuerdan sus juegos de infancia en la era del plástico y la computación

Actualizado 2009-11-16 12:43:47 | Spanish. News. Cn

Por Epifanio Cortés Cedillo

MEXICO,16 nov (Xinhua) -- Recordar los juegos y juguetes de los niños de México es remontarse a la era de la madera, cuyas variedades están en extinción, y trasladarse a la actual época del plástico y la computación.

Como homenaje a la infancia mexicana y para celebrar el Día Universal del Niño, instituido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1954 y que se celebra el próximo 20 de

noviembre, Xinhua entrevistó a niños, adolescentes y adultos para recordar sus días cuando eran pequeñitos.

Román, de 8 años de edad, cuenta que su principal diversión es jugar en la televisión con un moderno "X'Box" y una "Play Station". "Mi personaje favorito es Mario Bros, porque casi siempre les gana a todos los demás. Es el que pelea, corre y brinca más alto que sus enemigos".

Otro juego de Román es el "Tetrix", una minicomputadora digital que le cabe en las manos, funciona con pilas, la lleva a la escuela y la transporta con toda facilidad.

"Con este juego no necesito tener a un amigo con quién competir, pues yo mismo llevo mi 'score', o sea, mis puntos. Cuando empecé a jugar, la maquinita me ganaba muy rápido, pero pocos días después ya no me ganaba tan fácilmente", explica Romancito a Xinhua.

Doña Ernestina, la mamá de Román, le cuenta a Xinhua que si su hijo no termina su tarea del día no le permite jugar en la televisión o en la computadora, "pues quiero que mi hijo vaya bien en la escuela, que tenga las mejores calificaciones".

"No quiero que le pase lo que a mí, que por no estudiar tengo que quedarme en casa a hacer sólo labores domésticas... Y todo por no hacerles caso a mis padres, pues yo prefería jugar a las muñecas y a la comidita que hacer mi tarea", señala la señora Ernestina, de 36 años de edad.

Entrevistado por teléfono, José Juan, de 14 años, señala que de más niño le gustaba jugar a los carritos: "Pintabamos una carreterita en el patio de mi casa, con curvas. Mi vecino Alejandro era mi mejor amigo y con él competía".

José Juan comenta que también de niño su principal diversión era una "Game Boy", un accesorio que se conectaba a la televisión y tenía muchos juegos, como 20, dice.

"El que más me impactó fue el de unos microbios: si yo no alcanzaba a completar la columna con el mismo color y con cuatro figuritas iguales, entonces aparecía un monstruo que se reía de mi derrota. Pero si le ganaba, entonces a esos microbios les aparecían alas y volaban al cielo", explica.

Fabiola, una joven universitaria de 24 años, le cuenta a Xinhua que sus juegos de niña eran "La comidita", "Las Muñecas", "El avión" y el "Stop".

"El que más me gustaba era el del 'Stop'. Ahora ese juego lo practican mis hermanos con sus amiguitos, aunque de vez en cuando", acota.

"Se dibujaba un círculo grande en el piso con los nombres de países según el número de niños. Entonces uno de ellos decía en voz alta: 'Declaro la guerra en contra de... Japón', y entonces todos corríamos alejándonos lo más posible del círculo. Si la de esa casilla no adivinaba a cuántos pasos había quedado la más cercana compañera, entonces perdía", dice.

Recuerda Fabiola que otro de sus juegos favoritos era el de "Las escondidillas", pues aprovechaba que vivía en una vecindad con varios pequeños escondrijos: "Al niño castigado le tocaba buscar a los que se escondían. Si algún niño le ganaba con el bote que se ponía en un lugar determinado, entonces ahí acababa un juego y se iniciaba otro".

Isabel Parrazal, una empleada del gobierno federal, le dice a Xinhua que sus principales juegos de niña eran "El bolillo", "Las rondas", "La reata" y "Las casitas".

"Jugar a las casitas era darle rienda suelta a nuestra imaginación: los muñequitos eran nuestros hijos, nosotros los papás y preparábamos comida con un pan duro, el agua era la sopa y las piedritas eran la carne. Las tortillas eran pequeñas hojas verdes", recuerda doña Isabel, de 47 años de edad.

"La reata se convertía en una verdadera competición, pues se ponía a prueba quién tenía más destreza y más fuerza para aguantar el mayor número de brincos, pero sin pisar la cuerda. Quien la pisaba, perdía y se le ponía de castigo mover la reata a la siguiente persona o pareja", rememora.

Dice que sus hermanitos Enrique y Víctor, que en aquel entonces tenían 8 y 10 años de edad, jugaban con las tapaderas de las bebidas gaseosas: las colocaban una por una hacia arriba; ganaba quien formara la pirámide más grande y perdía quien se le derrumbara más rápido esa figura.

Doña Emiliana, trabajadora de una empresa de seguridad privada, le cuenta a Xinhua que sus juegos de niña consistían en preparar "La comidita" junto con otras de sus pequeñas amiguitas, con los juegos de té que nos traían los Reyes Magos".

"Ahora veo que esos juegos ya no existen y los niños pasan muchas horas pegados a la televisión o a la computadora. Los juguetes de madera con los que se divertían mis hermanitos ya casi no se encuentran en el mercado. Sí, los chamacos ya son de otra época", dice con nostalgia doña Emiliana, de 70 años de edad.

Pero el pequeño Iván, de 7 años, a falta de los sofisticados juegos de computadora, se divierte con los "tazos", unas pequeñas figuras redondas que traen de regalo frituras como las papas fritas, los "cheetos" y los "colmillos" de harina, salada o enchilada.

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