LA HABANA, 6 nov (Xinhua) -- El Congreso Internacional Biotecnología Habana 2009, clausurado la víspera, fue bien aprovechado para dar a conocer el alto nivel de la ciencia cubana, reconocido por dos premios Nobel en la cita.
Al importante evento, inaugurado el pasado lunes 2 de noviembre y cerrado ayer jueves en el Palacio de Convenciones, acudieron unos 500 expertos de más de 30 naciones.
Entre los participantes sobresalieron los premios Nobel Rober Hubert y Harald zur Hausen, ambos alemanes, merecedores del lauro internacional en las categorías de Química (1988) y Fisiología y Medicina (2008), en ese orden.
Huber se mostró impresionado por el desarrollo del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), organizador del cónclave, en tanto Hausen elogió las investigaciones que se desarrollan en la isla, en particular las biomédicas.
Cuba figura hoy entre las naciones más avanzadas en el campo de la biotecnología, en especial en la elaboración de vacunas, campo en el que se convirtió en el primer país de América Latina en lograr la calificación internacional.
El sistema nacional cubano, creado en los años 80, está estructurado por unos 50 institutos científicos -en los que trabajan más de 850 son investigadores- que acometen el programa de estudio, producción y desarrollo de vacunas y fármacos, y se apoya en más de una veintena de centros universitarios.
La industria biotecnológica cubana cuenta hoy con más de 40 productos y 230 patentes reconocidas en el mundo, sector que se ha convertido en el segundo renglón en bienes exportables del país y el primero no tradicional.
Según datos revelados durante el congreso, en Cuba se diseña y produce el 85 por ciento de los medicamentos que consume la población, muchos de ellos en plantas certificadas por organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud.
En esas producciones se incluyen ocho de las 11 vacunas comprendidas en el programa nacional de inmunización.
Una de ellas permite, desde hace casi 10 años, que ningún menor de cinco años en Cuba contraiga la hepatitis "B".
También está la vacuna pentavalente líquida, denominada Heberpenta y producida por muy pocas compañías en el mundo, que protege contra la difteria, el tétanos, la tos ferina, la hepatitis "B" y el haemophilus influenzae tipo "B".
Entre las líneas de trabajo más promisorias figuran los proyectos de vacunas terapéuticas contra la hepatitis "C", el cáncer de próstata y el virus del papiloma.
Otro de los resultados de la ciencia cubana que centró la atención en Biotecnología Habana 2009 fue el Heberprot-P, una solución inyectable del factor de crecimiento epidérmico patentada por Cuba capaz de sanar complicadas úlceras (como las del pie diabético) que de otra manera conducirían a la amputación del miembro.
En la vanguardia de esta labor científica está el CIGB, cuyos productos contribuyen al diagnóstico, prevención y tratamiento de 26 enfermedades en Cuba.
Luis Herrera, director del CIGB, informó que en estos momentos el Centro desarrolla más de 20 nuevos productos biotecnológicos, entre ellos varias vacunas contra el cáncer en diferentes fases de ensayos clínicos, con resultados prometedores.
También se trabaja en una vacuna contra el dengue, luego de que científicos de esa institución y del Instituto cubano de Medicina Tropical Pedro Kourí lograran identificar el receptor del virus de la enfermedad, el primero de su tipo que se describe en el mundo.
La validez del programa de desarrollo de la industria biotecnológica cubana fue ratificada este año por la prestigiosa revista científica británica "Nature", que la calificó como la mejor establecida del llamado Tercer Mundo.
Ante tales éxitos y avales, unos 80 delegados extranjeros manifestaron en Biotecnología Habana 2009 el interés de sus países en tomar parte en las decenas de proyectos de primera línea que se impulsan en Cuba.