Enfrenta Bolivia retos por cambio climático

Actualizado 2009-12-13 09:10:07 | Spanish. News. Cn

LA PAZ, 12 dic (Xinhua) -- Bolivia enfrenta retos en seguridad alimentaria, escasez de agua, frecuentes e intensos desastres naturales, incremento de enfermedades e incendios como consecuencia del cambio climático. 

A la disminución de la seguridad alimentaria y una menor disponibilidad de agua debido a la desaparición de los glaciares de los Andes, se suman los desastres naturales, cada vez más frecuentes e intensos, el aumento en la incidencia de enfermedades transmitidas por mosquitos y más incendios forestales en Bolivia.

Los más afectados serán hombres y mujeres pobres, además de poblaciones indígenas, coincidieron ambientalistas en el informe de la organización Oxfam Internacional.

La investigación "Cambio climático, pobreza y adaptación en Bolivia" alerta sobre estos cinco impactos principales, al tiempo que hace un llamado a los países ricos para que reconozcan su responsabilidad y reduzcan por lo menos 40 por ciento sus emisiones en 2020, frente a los niveles de 1990.

De igual forma exige que se proporcionen al menos 150.000 millones de dólares anuales para ayudar a naciones como Bolivia a reducir sus emisiones y adaptarse al clima.

El país andino siente algunos embates, entre ellos la reducción del nivel de agua en el lago Titicaca, el deshielo del Illimani, la aguda sequía en el Chaco y en el altiplano y la reducción de agua en algunas ciudades.

El Alto, Sucre, Cochabamba, Oruro, Tarija y La Paz reportaron cortes en el suministro de agua para uso doméstico como consecuencia de la disminución del nivel de agua de las represas de las que se proveen.

La Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS), informó de que el nivel de la reserva de agua en las represas del departamento de La Paz bajó 70 por ciento, ante lo cual se optó por la futura perforación de 12 pozos y el racionamiento del líquido.

El ambientalista Mario Puerta explicó que alrededor de un millón de personas entre las ciudades de La Paz y El Alto se abastecen de agua de las represas afectadas.

Puerta considera que falta una política pública para garantizar la sostenibilidad del agua.

En el Chaco tarijeño, chuquisaqueño y cruceño, la lluvia caída después de nueve meses no logró aplacar los efectos de la sequía.

El viceministro de Defensa Social, Hernán Tuco, dijo que el gobierno atiende los efectos del cambio climático de dos formas, estructural y urgente.

Respecto a la primera indicó que se han perforado cien pozos de agua, obras que ascienden a 12 millones de dólares, con 34 presas y 48 norias.

Para atender la emergencia se está dotando de agua y alimentos a cerca de 16 municipios afectados por la sequía, dijo Tuco al señalar que se destinarán 16 millones de dólares para la compra de forraje.

Se ha comprobado que algunos habitantes, sobre todo mujeres, experimentan formas de adaptación al cambio climático en las tres áreas claves de Bolivia, Trinidad, en el departamento de Beni, en los valles cochabambinos y en las comunidades localizadas al pie del Illimani.

Un ejemplo es el proyecto de camellones en Trinidad, en el que mujeres recurren a métodos ancestrales para la seguridad alimentaria, se adaptan a las inundaciones y reducen la deforestación.

El cambio climático augura también problemas de salud.

El informe de la brigada médica cubana elaborado en mayo pasado "Cambio Climático y Salud en Bolivia", alerta sobre la extensión de las enfermedades tropicales endémicas, como la malaria y el dengue.

El jefe nacional de Epidemiología, René Lenis, declaró al diario local "El Día" que cada región del país aplica el plan de sostenibilidad con base en las normas establecidas para prevenir epidemias.

Bolivia no es el único país vulnerable al cambio climático, también lo acompañan Perú, Colombia y Ecuador.

En los últimos cuatro años los bolivianos han sufrido los daños causados al medio ambiente, en particular por las emanaciones de gases de efecto invernadero.

Esto ha provocado desastres naturales que se han sentido con mayor intensidad desde 2006.

IMPACTOS

Los cambios climáticos afectan el volumen y los tiempos para la producción de alimentos.

La época de lluvia llega retrasada y dura menos, lo cual acorta la temporada de cultivo para los campesinos que no tienen sistema de riego.  El cambio climático provoca aumento en la temperatura ambiental, lo cual a su vez produce alteraciones en los productos y en los tiempos en los que se puede cultivar, incremento de las plagas, disminución del volumen total de precipitaciones, lluvias menos predecibles e incremento de granizadas y heladas.

Este panorama obliga al sector agropecuario a tomar nuevas estrategias.

Cerca de 20 por ciento de los glaciares tropicales del mundo se encuentran en Bolivia. Las ciudades de La Paz y El Alto son especialmente vulnerables a la desaparición de estos glaciares, ya que una cantidad significativa del agua potable de estas ciudades proviene de ellos. 

Por otra parte, miles de campesinos andinos dependen del deshielo que provee gran parte el agua que requieren para regar sus cultivos.

Ante este panorama se espera menor disponibilidad de agua para consumo humano y animal.

También se prevé poco reabastecimiento de acuíferos y humedales en las zonas altas.

La deforestación de la selva tropical amazónica y la sabana para el cultivo de la soya, la producción ganadera y maderera, además del chaqueo generalizado de áreas forestales para el cultivo de pequeños productores, son factores que contribuyen considerablemente al efecto invernadero. 

Antes de 1990 la tasa de deforestación en Bolivia era relativamente baja, sin embargo, las estadísticas registradas por la Organización de las Naciones Unidas calcula que la deforestación alcanza a 300.000 hectáreas por año, debido en gran parte al cultivo de soya y la producción ganadera en Santa Cruz y Beni.

El chaqueo y la sequía pueden provocar incendios forestales de magnitud.

El dengue, una de las enfermedades transmitida por mosquitos, es sensible a los cambios climáticos.

En abril pasado las autoridades en salud reportaron más de 55.000 probables casos de dengue, con 25 fallecimientos en Santa Cruz.

Los expertos señalan que la expansión de esta enfermedad está vinculado al aumento de la temperatura.

La malaria, otro mal transmitido por el mosquito "Anopheles pseudopunctipennis", se ha adaptado para vivir en alturas entre 2.620 y 3.590 metros sobre el nivel del mar (altiplano), en condiciones muy distintas a su ambiente natural, habitualmente en zonas cálidas.

Las evidencias muestran que el número de desastres relacionados con el clima se ha incrementado en los últimos años.

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