
Imagen de archivo de personas observando armas de fuego durante una exposición en Sao Paulo, Brasil. (Xinhua/Rahel Patrasso)
BRASILIA, 21 jul (Xinhua) -- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, firmó hoy viernes un decreto que restringe el acceso a armas y municiones por parte de los civiles, el cual había sido flexibilizado durante el mandato de su antecesor, Jair Bolsonaro.
"Una cosa es que un ciudadano tenga un arma en casa, por protección, por garantía, porque hay gente que piensa que tener un arma en casa es una seguridad. Pero no podemos permitir que haya arsenales de armas en manos de las personas", dijo el mandatario en un acto en el Palacio de Planalto (sede del Gobierno).
Entre otras medidas, el decreto deja en manos de la Policía Federal la responsabilidad de fiscalizar a los cazadores, tiradores y coleccionistas, que hasta ahora estaba a cargo del Ejército.
Además, restringe el funcionamiento de los clubes de tiro, restituye las reglas de distinción entre armas de uso para órganos de seguridad y destinadas a los ciudadanos comunes, y disminuye la validez de los registros de armas de fuego.
El objetivo es reducir la cantidad de armas y municiones disponibles para civiles, así como limitar la adquisición de armamento por parte de los cazadores, tiradores y coleccionistas.
Con la nueva normativa, por ejemplo, los cazadores podrán adquirir hasta seis armas y 3.000 municiones al año, frente a las 30 que podían comprar con la legislación anterior.
