La noche del 5 de enero (hora local), se registraron disparos en Caracas, específicamente en los alrededores del Palacio de Miraflores, sede del Gobierno venezolano.
Fuentes oficiales informaron que "unos drones sobrevolaron sin permiso y la Policía emitió disparos de forma disuasiva".
Actualmente, el país sudamericano se encuentra en normalidad tras ese incidente.
El Ejecutivo aclaró más tarde que "no ocurrió ningún enfrentamiento" en la capital, y que los disparos ya cesaron sin mayores consecuencias.
