BOGOTÁ, 9 ene (Xinhua) -- El presidente colombiano, Gustavo Petro, rechazó este viernes la propuesta formulada por Néstor Gregorio Vera, alias "Iván Mordisco", máximo jefe de una de las facciones de las disidencias de las FARC, quien llamó a los grupos armados ilegales de Colombia y de la región a conformar una alianza para frenar las acciones bélicas de Estados Unidos y su presunta intención de controlar América Latina y el Caribe.
"La alianza que propone el señor Iván Mordisco no defiende a Venezuela ni a Colombia ni a América Latina; al contrario, son la excusa de la invasión, y hasta dineros oscuros corren para sabotear las elecciones e impedir la libertad electoral", escribió Petro en su cuenta de la red social X.
El mandatario colombiano señaló que a pesar de la "turbulencia" generada por el ataque lanzado el pasado 3 de enero por fuerzas militares de Estados Unidos contra varios puntos de Venezuela, los ejércitos latinoamericanos deben unirse "para sacar de nuestros países esta excusa que no hace bien a nadie", al referirse al narcotráfico.
"El narco debe ser desarmado y reducirlo. América Latina debe defenderse de cualquier actor que la desestabilice y eso implica la unidad de sus pueblos, de sus armas y de sus estados", expresó Petro.
El presidente colombiano insistió en que "los narcotraficantes armados deben ser derrotados por los pueblos unidos a sus estados".
Petro añadió que invitó a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, para actuar "juntos en este objetivo".
Alias "Iván Mordisco" reapareció la víspera en un video en el que realiza un llamado a varias organizaciones armadas ilegales para conformar una alianza en respuesta a lo que describe como una amenaza regional tras la reciente operación militar de Estados Unidos en Venezuela, que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
En tanto, Alejandro Carranza, abogado del mandatario colombiano, aseguró a medios locales que Petro ordenó denunciar ante la Corte Penal Internacional (CPI) a "Iván Mordisco", al considerar que se agotó el derecho doméstico y las oportunidades para el líder guerrillero, considerado por el Gobierno colombiano como una amenaza para el país y la región.








