BUENOS AIRES, 6 feb (Xinhua) -- El debate en torno a la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Argentina suma nuevas miradas en la antesala de su tratamiento en el Congreso, en medio de discusiones sobre el mercado de trabajo, las negociaciones colectivas y el financiamiento del sistema previsional.
En la mirada de Hernán Letcher, director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), la iniciativa oficial presenta una serie de puntos críticos, especialmente en lo que respecta a sus beneficios concretos para los trabajadores y a su capacidad para impulsar la generación de empleo, un escenario que, según explicó, podría no cumplirse.
En una entrevista con Xinhua, el economista sostuvo que el proyecto introduce cambios que, a su juicio, impactan en la estructura tradicional del mundo del trabajo y en la negociación colectiva.
"En realidad modifica derechos, lo que se llama derechos individuales, flexibiliza las vacaciones, otras reformas, que si bien son importantes, no son el eje principal de la reforma porque la reforma tiene otros dos aspectos que para mí son mucho más sustanciales que modifican la estructura del mundo del trabajo en la Argentina", refirió Letcher.
Asimismo, consideró que otro de los ejes que, desde su perspectiva, genera debate es el impacto potencial del proyecto sobre el financiamiento del sistema previsional.
"La segunda cuestión muy importante es el 'desfinanciamiento' del sistema previsional, lo cual va a llevar a una nueva discusión sobre cómo financiar el sistema y probablemente la propuesta sea la de privatizar el sistema previsional", agregó.
En cuanto a la reducción de las contribuciones patronales prevista en la reforma, el director del CEPA señaló que la medida no estaría focalizada ni por tamaño ni por ubicación geográfica de las empresas, lo que, a su entender, plantea interrogantes sobre su efectividad.
"Bajo el argumento de que el costo de contratación en la Argentina es muy caro y entonces a las empresas de menor tamaño les cuesta pagar las contribuciones patronales, lo que decidió el Gobierno y promueve es bajarle las contribuciones patronales a todas las empresas, lo cual considero es un sin sentido", opinó.
No se reduce ni se promueve una reducción de las contribuciones patronales en función del tamaño de las empresas ni de su localización geográfica, agregó.
Al mismo tiempo, Letcher consideró que el debate laboral también podría abrir espacio para discutir actualizaciones en los convenios colectivos.
En el Congreso hay numerosos proyectos vinculados con distintas modificaciones y reformas en materia laboral. En ese marco, podría resultar razonable discutir la actualización de los convenios colectivos, que en muchos casos no contemplan las características del mundo laboral actual. El problema es que, bajo ese argumento, la propuesta del Gobierno apunta a eliminar derechos de los trabajadores, sostuvo.
Otro de los aspectos que Letcher calificó como especialmente desafiante es la inclusión en la reforma de la eliminación de la ultraactividad, es decir, la vigencia automática de los convenios colectivos hasta que se alcance un nuevo acuerdo entre las partes.
"El fin de la ultraactividad implica que se cae el convenio y si no hay un acuerdo, entonces no hay convenio colectivo y cada parte, principalmente los empleadores, pueden hacer lo que quieren", agregó.
Finalmente, al proyectar posibles escenarios a futuro, el economista sostuvo que el debate se inscribe en un contexto ya desafiante para el mercado laboral argentino, con cambios en las modalidades de empleo y en la evolución de los ingresos.
"El futuro del empleo en Argentina lo veo muy complicado, aunque desde ya está siendo muy complicado. Pensando hacia adelante, lo que uno está viendo en el mundo del trabajo en el país, y que yo creo que se puede profundizar, es una fuerte precarización del empleo, acompañado de una reducción del nivel de salarios promedio", precisó.
Tiendo a pensar que no se producirá una pérdida sustancial de puestos de trabajo, sino que se mantendrá una cantidad similar de trabajadores, pero con un ingreso global menor repartido entre todos, concluyó.












