LA PAZ, 6 feb (Xinhua) -- La cifra de víctimas fatales por el embarrancamiento de un ómnibus de transporte público en una carretera rural del altiplano boliviano se elevó este viernes de siete a 14 personas, tras la conclusión de las indagaciones oficiales realizadas por la Policía, que también confirmó la existencia de un sobreviviente herido.
El comandante de la Policía departamental de La Paz, coronel Javier Salgueiro, informó a los periodistas que el número oficial de fallecidos fue actualizado luego de la verificación de datos en el lugar del accidente y la identificación de las víctimas.
"Preliminarmente, se presume que el hecho se debió a una falla humana, posiblemente exceso de velocidad", señaló la autoridad.
El accidente ocurrió a primeras horas de la noche del jueves en el municipio de Mocomoco, provincia Camacho del departamento de La Paz (oeste), cuando el bus, que se dirigía hacia la ciudad de La Paz, se precipitó por un barranco de aproximadamente 150 metros de profundidad en el sector de Putina Cotamasa.
Según el reporte policial, el vehículo había partido de una comunidad rural y quedó completamente destruido tras el impacto, tal como se evidencian imágenes difundidas en las redes sociales.
En un primer momento, se reportaron siete víctimas mortales, pero la cifra se duplicó en las horas posteriores, conforme avanzaron las indagaciones y se confirmó el fallecimiento de más pasajeros.
Las labores de verificación se vieron dificultadas porque familiares y comunarios trasladaron los cuerpos de las víctimas a sus comunidades de origen, lo que retrasó los procedimientos forenses y la emisión de certificados de defunción.
La Policía indicó además que algunos pobladores se negaron a brindar información detallada, lo que limitó el acceso a datos completos en la etapa inicial.
El único herido identificado es David Jumpiri Patana, de 23 años, quien recibe atención médica, de acuerdo con el informe oficial.
La magnitud del siniestro obligó a prolongar las tareas de rescate durante varias horas. Los trabajos se extendieron hasta la madrugada de este viernes, con la participación de personal policial y comunarios, en medio de condiciones geográficas adversas, caminos estrechos y escasa iluminación, características comunes de las rutas rurales del altiplano boliviano.












