BEIJING, 1 mar (Xinhua) -- Diferentes Gobiernos latinoamericanos condenaron las acciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán, manifestaron su preocupación por los civiles e invitaron a las partes a analizar la situación en las Naciones Unidas e incluso a retomar las negociaciones que avanzaban días antes de la operación armada.
Venezuela estuvo entre los primeros gobiernos latinoamericanos en llamar a retomar el diálogo. En un comunicado difundido el sábado por el canciller Yván Gil, la Administración venezolana lamentó que "en un contexto en el que se desarrollaban esfuerzos diplomáticos y negociaciones en curso, se haya optado por la vía militar mediante ataques contra la República Islámica de Irán".
Según el texto, la situación pone a la región y al mundo en un escenario de gravedad e inestabilidad, por lo que reiteró su compromiso con la paz, el respeto y la solución de conflictos de manera pacífica.
"Causan consternación los reportes e imágenes de ataques a instalaciones civiles dentro del territorio iraní, que han causado bajas civiles inocentes, incluidas estudiantes menores de edad de una escuela primaria de dicho país", denunció el texto.
Ante esto, Caracas llamó a la "comunidad internacional y a los Estados involucrados a retomar la vía de la negociación y evitar una mayor extensión de la confrontación".
En una publicación en la red social X, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reseñó el 28 de febrero que "los ataques perpetrados por Israel y Estados Unidos, quebrantando la soberanía e integridad territorial de Irán, constituyen una flagrante violación del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas".
Díaz-Canel subrayó que los ataques "arruinan, por segunda ocasión, los esfuerzos de la diplomacia en relación con la cuestión nuclear y ponen en peligro la paz y la seguridad regional e internacional. Los efectos que ya se registran en esa convulsa región, así lo evidencian".
Además, el Ministerio de Relaciones Exteriores cubano urgió el mismo día al Consejo de Seguridad de la ONU a ejercer su "responsabilidad primordial de mantener la paz y la seguridad" y a la Asamblea General del organismo a estimular a "la comunidad internacional para restaurar la paz, con la urgencia y la determinación que exige el momento".
Desde Bogotá, la Cancillería de Colombia condenó el uso de la fuerza en Oriente Medio y exhortó a la comunidad internacional a actuar con rapidez para frenar la escalada del conflicto.
En un comunicado emitido el sábado expresó que "el Gobierno colombiano condena de manera categórica el uso de la fuerza (en Oriente Medio), pide la protección inmediata de la población civil y exhorta a la comunidad internacional a actuar con rapidez para evitar consecuencias devastadoras para la región y el mundo".
Tanto el Gobierno de Colombia como su presidente, Gustavo Petro, sugirieron que la Organización de las Naciones Unidas convoque acciones en favor de la concordia. El gobernante pidió que el organismo internacional se reúna de inmediato y declare que "es la hora de la paz mundial".
La Cancillería colombiana instó al Consejo de Seguridad de la ONU a "asumir con responsabilidad histórica su mandato primordial: preservar la paz y la seguridad internacional".
Petro criticó las decisiones de los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y de Israel, Benjamin Netanyahu, de atacar a Irán.
El mandatario colombiano escribió en X que consideraba que "el presidente Trump se ha equivocado hoy", declarando que "el balance de la violencia mundial de hoy parece ser 50 niñas menores de edad asesinadas por un misil de Netanyahu. Se llama barbarie y de nada sirve decirle a las mujeres de Irán que se liberen quitándose sus velos, si quienes eso piden, matan a sus hijas".
La Cancillería de Brasil se sumó a los clamores de "grave preocupación" por los ataques en Irán. En una nota oficial del mismo sábado aclaró que "llama a todas las partes a respetar el derecho internacional y ejercer la máxima moderación, para evitar una escalada de hostilidades y garantizar la protección de los civiles y la infraestructura civil".
El Gobierno de Chile expresó su preocupación por la grave escalada militar en Oriente Medio, condenando los ataques contra Irán perpetrados por Estados Unidos en conjunto con Israel y rechazando la respuesta del régimen iraní contra Israel y países del Golfo.
A través de un comunicado de prensa, la Cancillería chilena apuntó que "estas acciones, en un contexto regional altamente tensionado, pueden tener consecuencias para la estabilidad de la región y la seguridad internacional".
"Chile hace un llamado a detener la violencia, asegurar la protección de la población civil y reitera su firme compromiso con la no proliferación nuclear", ahondó la comunicación.
La recién instalada Administración del peruano José María Balcázar invitó en un comunicado de la Cancillería a "evitar acciones que puedan agravar la situación y privilegiar el diálogo y los mecanismos diplomáticos como vía para restablecer la estabilidad y la paz en la región".
Agregó que Lima "reafirma su firme compromiso con el respeto irrestricto del derecho internacional, la soberanía de los Estados, la integridad territorial y la solución pacífica de las controversias, conforme a los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas".
Entre tanto, también el sábado, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México manifestó su profunda preocupación en una nota oficial ante los acontecimientos y exhortó "a evitar escalar más el conflicto".
Durante la madrugada del sábado, Estados Unidos e Israel lanzaron una operación de combate contra Irán, y Teherán respondió con una serie de contraataques contra objetivos estadounidenses en Bahréin, Kuwait, Qatar y Emiratos Árabes Unidos.
Según los medios estatales iraníes, los ataques pusieron fin a la vida del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, y otras autoridades del país, además de dañar infraestructuras políticas y militares clave.
La Sociedad de la Media Luna Roja de Irán afirmó el sábado que 201 personas han perdido la vida y 747 más han resultado heridas durante los ataques.










