SAO PAULO, 2 mar (Xinhua) -- La experiencia de China en la consolidación de una cadena integrada de minerales críticos ofrece lecciones estratégicas para Brasil en un contexto de transición energética y creciente competencia global, afirmó este lunes Isabel Veloso, coordinadora académica del Núcleo de Estudios Avanzados en Transición Energética de la universidad brasileña Fundación Getulio Vargas (FGV).
La especialista de la Facultad de Derecho de la FGV señaló que el liderazgo chino no se explica únicamente por la extracción de recursos, sino por el dominio de las etapas industriales de mayor valor agregado, lo que vincula "soberanía mineral con soberanía tecnológica".
"La experiencia china demuestra que el valor estratégico de los minerales críticos no reside apenas en la extracción, sino en la capacidad de dominar las etapas intermedias y finales de la cadena productiva. La planificación industrial de largo plazo, la coordinación entre políticas públicas e inversiones privadas y la construcción de un mercado interno robusto fueron elementos centrales para la consolidación de ese liderazgo", expresó Veloso.
En ese marco, consideró que el principal aprendizaje para Brasil es la necesidad de integración vertical y continuidad de políticas públicas.
"Para Brasil, la principal lección es la importancia de la integración vertical y de la formación de capacidades tecnológicas propias. Eso no significa replicar modelos institucionales, sino comprender que agregar valor exige continuidad de políticas, inversión en conocimiento y una visión sistémica de la cadena productiva. La experiencia china evidencia que soberanía mineral está profundamente asociada a soberanía industrial y tecnológica", dijo la experta.
Al analizar el escenario brasileño, recordó que el país, que posee las mayores reservas detectadas de tierras raras después de China, enfrenta el desafío de transformar ese potencial geológico en capacidad industrial efectiva, sobre todo con la apertura a un modelo de recepción de inversiones en el sector.
Veloso, una de las principales voces de Brasil en la materia, evaluó también los recientes movimientos de Europa y de Estados Unidos para invertir en tierras raras en Brasil, en el marco de una reconfiguración de las cadenas globales de valor orientada a reducir vulnerabilidades.
"Las inversiones recientes de Europa y de Estados Unidos en tierras raras en Brasil deben ser comprendidas en el contexto de una reconfiguración estratégica de las cadenas globales de valor, marcada por la búsqueda de mayor resiliencia y diversificación geográfica", dijo.
Por ello, la académica advirtió que el país se encuentra en una fase de consolidación institucional y que el avance hacia un modelo más integrado dependerá de estabilidad regulatoria y seguridad jurídica.
Respecto a la estrategia de utilizar la exportación de excedentes para impulsar una base industrial doméstica, consideró que es viable siempre que exista un entorno institucional claro y coordinación entre Estado, sector privado y academia.
Según Veloso, Brasil puede atraer inversiones orientadas a la industrialización de minerales críticos, pero eso requiere un marco institucional claro, con reglas estables, licenciamiento ambiental previsible e instrumentos financieros que reduzcan el riesgo de implantación de plantas de refino y transformación.
En el plano geopolítico, sostuvo que la transición energética representa un cambio estructural comparable al papel que desempeñó el petróleo en el siglo XX.
"La transición energética configura una transformación estructural comparable, en términos de alcance geopolítico, a la centralidad del petróleo en el siglo XX. El poder contemporáneo no está apenas en la posesión de la reserva, sino en la capacidad de transformar, rastrear e integrar el recurso a sistemas industriales de alta complejidad", sostuvo
Finalmente, alertó sobre el riesgo de que el Sur Global repita el patrón histórico de exportador de materias primas y defendió políticas activas para crear cadenas de valor y coordinación flexible entre países productores.
"La idea de una coordinación entre países del Sur Global en torno a minerales críticos es conceptualmente atractiva, pero su viabilidad depende de la capacidad de armonizar intereses económicos e institucionales diversos. La coordinación no necesita replicar modelos del pasado, puede asumir formatos adaptados a la complejidad contemporánea", recomendó la profesora.












