MADRID, 25 mar (Xinhua) -- El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, reiteró hoy miércoles el rechazo a la guerra en Irán y Medio Oriente, criticó los ataques de Estados Unidos e Israel y defendió el paquete de medidas económicas del Ejecutivo durante su comparecencia ante el Congreso.
Sánchez afirmó que España no respaldará acciones militares que vulneren el derecho internacional. "España no va a ser cómplice ni de agresiones ilegales, ni de mentiras disfrazadas de libertad. No esta vez. No mientras yo sea presidente del Gobierno", declaró.
En relación con los aliados internacionales, el presidente subrayó la necesidad de mantener una posición crítica.
"¿Qué significa ser aliado? No significa obediencia ni seguidismo. Ser aliado es tener el coraje de plantarse cuando el camino es el equivocado; decirle a tu socio la verdad, aunque sea incómoda", afirmó.
Sánchez defendió además el papel de España en el contexto internacional. "España hoy es una referencia de la defensa de la paz y del derecho internacional (...) Vamos a exigir que esta guerra pare. No es justo que unos incendien el mundo y los demás traguemos sus cenizas", afirmó.
En el plano económico, el jefe del Gobierno español defendió el decreto de medidas anticrisis dotado con más de 5.000 millones de euros, además de alertar del impacto que el conflicto tendrá sobre la economía.
"Esta guerra es un inmenso error cuyo coste no aceptamos ni estamos dispuestos a pagar", afirmó, enfatizando la necesidad de reducir la dependencia energética de combustibles fósiles para aumentar la resiliencia.
El paquete, aprobado por el Gobierno y pendiente de convalidación en el Congreso, incluye la prórroga de la rebaja del IVA de la energía, ayudas directas a sectores como el transporte y la agricultura y otras medidas dirigidas a proteger a hogares y empresas.
"Mañana este Congreso debe decidir. No es una votación sobre este Gobierno. Es una votación sobre si protegemos a nuestras familias y empresas con estos 5.000 millones de euros o si las dejamos a su suerte ante la incertidumbre de la guerra", apeló.
Sánchez advirtió además de que el conflicto generará incertidumbre económica, y señaló que sus efectos no se traducirán en "salarios más altos ni viviendas más asequibles", lo que calificó como la "verdadera tragedia" derivada de la guerra.








