LA HABANA, 24 abr (Xinhua) -- En su casa en La Habana Vieja, en la capital cubana, Patricia Hernández lleva semanas sin recibir el agua porque el país no tiene combustible para que los carros cisterna con el líquido circulen, una situación que ella atribuye directamente al recrudecimiento del bloqueo impuesto por Estados Unidos contra la isla.
"A mi casa no le llega el agua normal por el sistema de la calle", explicó Patricia, y agregó que en las últimas semanas el tema ha empeorado a partir de las limitaciones con el combustible que existe en la nación caribeña. "No tenemos con qué cocinar ni bañarnos", añadió.
Héctor Gómez, vecino del municipio de Centro Habana, contó a Xinhua que antes en su zona llegaba el agua en días alternos, pero en los últimos meses el suministro aparece cada cuatro, cinco o seis días, y a veces más.
"Si toca apagón en el horario que supuestamente te toca el agua, no llega a la tubería, y si llega no la puedes bombear a la casa porque no tienes electricidad para poner el motor", explicó.
Unos 200.000 habaneros sufren actualmente algún tipo de afectación en el suministro de agua, ya sea desabastecimientos, fallas continuas o alargamiento de ciclos, según informaron directivos de la empresa Aguas de La Habana en conferencia de prensa.
Esa cifra representa el 11 por ciento del total de los residentes capitalinos ya que las afectaciones prácticamente abarcan todas las localidades habaneras, salvo los municipios de Plaza, Marianao y Centro Habana, aunque en algunos barrios puntuales de esos territorios también hay inestabilidad en las entregas.
El ingeniero Yosvany Rubi, director de Acueducto de Aguas de La Habana, explicó que el deterioro del servicio se debe fundamentalmente a deficiencias o colapso de los equipos de bombeo y a fallas eléctricas, mientras que el resto responde a roturas en conductoras y salideros.
Héctor Gómez relató que hace unos diez días mandaron una pipa de agua (como se le conocen en Cuba a los camiones cisterna) a su barrio, pero resultó insuficiente para tantas casas.
"Es muy difícil vivir sin agua, tener que racionar lo poco que tienes para que te alcance, extender ese poco, buscar por el barrio", lamentó el vecino del municipio de Centro Habana, quien añadió que para beber deben hervir el líquido constantemente porque a veces toman el mismo que acumulan en tanques.
Patricia Hernández explicó que las autoridades envían pipas, pero en las últimas semanas el tema se ha agravado porque no hay combustible para los camiones.
"No están dejando que los barcos con petróleo entren", denunció la mujer en referencia a las sanciones estadounidenses a los países que comercialicen crudo con la isla.
Los directivos de Aguas de La Habana señalaron que los avances o retrocesos en el suministro dependerán en gran medida del comportamiento de la energía eléctrica en los lugares donde se encuentran las fuentes de abasto y los equipos impulsores.
Asimismo, informaron que están ejecutando un programa de instalación de nuevas bombas en varias zonas de La Habana, así como la reparación de otras, además del estreno y rescate de equipos electrógenos.
"Ojalá que ahora entre más combustible y pueda mejorar la situación, pero nos quieren asfixiar", afirmó Gómez, quien sostuvo que la escasez de agua es una de las tantas formas de hacerlo.
El recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero que Estados Unidos mantiene contra Cuba desde hace más de seis décadas ha impedido la llegada de combustible a la isla, lo que afecta directamente el bombeo de agua hacia los hogares, la operación de las pipas distribuidoras y la generación eléctrica necesaria para hacer funcionar los motores en las viviendas.








