MÉXICO, 30 abr (Xinhua) -- Senadores, académicos y especialistas en estudios asiáticos en México coincidieron en que el confucianismo es un elemento cultural importante para entender el notable ascenso económico y la estabilidad social de China.
La Cámara de Senadores de México acogió el miércoles el foro "Confucianismo y Desarrollo. El Surgimiento de Asia del Este", enfocado en analizar los principios culturales e históricos que han acompañado el crecimiento del país asiático.
La senadora Yeidckol Polevnsky, presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores Asia-Pacífico, subrayó la relevancia de estudiar a China desde una perspectiva histórica y cultural.
"China tiene éxito basado en sus valores, en sus principios, en su historia, en su cultura, y eso es algo que vale la pena compartir y dar a conocer", afirmó.
Consideró que los valores profundamente arraigados en la cultura china como el respeto, la puntualidad, el ahorro y la integridad podrían ser adoptados en países como México para fortalecer el tejido social.
Por su parte, el senador Óscar Cantón Zetina, del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), resaltó que la filosofía confuciana trasciende fronteras y épocas al enfocarse en el humanismo y la armonía con la naturaleza.
"Confucio es eterno porque es una filosofía, son valores éticos y morales y eso trasciende a toda la humanidad", expresó el legislador.
Entre tanto, el investigador Arturo Oropeza, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, enfatizó el papel crucial que desempeña China en el desarrollo tecnológico global.
"Hoy no es posible entender los esquemas de desarrollo ni la política internacional sin comprender a China. Es uno de los grandes protagonistas del avance tecnológico mundial", señaló el también coordinador del libro titulado "Confucianismo y desarrollo: el resurgimiento de Asia del Este", una obra que examina el papel de la historia y la cultura china en la configuración de Asia Oriental y Sudoriental.
El académico reconoció que la continuidad milenaria de China, expresada a través del confucianismo, el legalismo y otras tradiciones filosóficas, influyó decisivamente en la construcción del poder y en el desarrollo de los Estados vecinos.
El evento también sirvió para reflexionar sobre cómo los valores fundamentales del confucianismo han trascendido generaciones y continúan siendo una base cultural subyacente en la China moderna.
Durante el encuentro, los participantes coincidieron en que el confucianismo no es solo una doctrina antigua, sino una base cultural vigente que ha contribuido al crecimiento económico y la estabilidad social de China.
Sus principios, señalaron, siguen presentes en ámbitos como la gestión empresarial, la educación y las políticas públicas.
El foro no solo permitió un acercamiento más profundo al pensamiento confuciano, sino que también se convirtió en una plataforma para que México explore cómo aprender de las experiencias y prácticas de China.
El legado de Confucio, nacido en el año 551 a.C., sigue siendo una fuente inagotable de inspiración para entender cómo los principios éticos y morales pueden ser aplicados al progreso económico y social.











