BUENOS AIRES, 11 jun (Xinhua) -- La postura de China sobre la importancia de seguir un camino de desarrollo de los derechos humanos acorde con las realidades nacionales de cada país, es la vía correcta para impulsar la protección y la garantía de los derechos humanos a nivel mundial, afirmó el académico argentino Rubén Guzzetti, al referirse a los desafíos que enfrenta la gobernanza global de los derechos humanos.
"Estoy de acuerdo con la necesidad, como lo postula China, de seguir un desarrollo de los derechos humanos acorde a las realidades nacionales de cada país; es decir, no puede haber una receta universal sobre cómo se deben interpretar los derechos humanos, pero de todas maneras creo que hay ciertas pautas generales o universales a las que hay que tratar de acercarse", expresó el director del Instituto Argentino de Estudios Geopolíticos (IADEG) en una reciente entrevista con Xinhua con motivo del Foro 2026 sobre Gobernanza Global de Derechos Humanos, celebrado los días 11 y 12 en la capital china de Beijing.
Dijo además estar "de acuerdo con la postura de China para que se respete la interpretación de cada pueblo sobre los derechos humanos, pero fundamentalmente esto tiene que ir acompañado de resultados concretos en la calidad de vida de los ciudadanos de cada país, como ocurre en China".
"Es clave ajustar ese avance de los derechos humanos en cada país a los acuerdos comunes sobre los derechos humanos universales, los derechos que son aceptados o son reivindicados por el conjunto de la comunidad internacional, pero fundamentalmente basados en el mejoramiento de la calidad de vida, tanto material como espiritual", añadió el miembro coordinador de la Comisión de Relaciones Internacionales del Partido Comunista de Argentina.
En ese marco, el académico consideró que la gobernanza global de los derechos humanos enfrenta desafíos derivados del accionar de "las potencias occidentales, que están intentando por todos los medios posibles detener su declive y evitar la pérdida de hegemonía, apelando a la generación de caos y de guerras, planteando, en ese contexto, derechos humanos con base en el derecho individual, y no sobre la base de los intereses colectivos, como es la interpretación en general de los países del Sur Global, haciendo eje en el derecho al trabajo, a la salud, a la educación o a la vivienda".
Guzzetti rechazó que algunos países apelen a la cuestión de los derechos humanos como una herramienta política para intervenir en los asuntos internos de otros Estados, ignorando los planteos en la materia realizados por países del Sur Global.
"Vemos una suerte de 'derecho de injerencia humanitaria', una doctrina que habilitó de alguna manera a los países occidentales a tener una interpretación capciosa de los derechos humanos, encontrando así la forma de intervenir en algunos países con la excusa de la defensa de los derechos humanos, para generar conflictos, matanzas y malthusianismo social", dijo.
Agregó que "el gran desafío que tienen hoy los derechos humanos es poder encontrar algún tipo de consenso para su aplicación, que haya algún punto de encuentro entre la interpretación del derecho humano basado en el individuo y el derecho humano basado en lo colectivo. Está claro, sin embargo, que en el contexto internacional que estamos atravesando es muy difícil encontrar este consenso, con potencias occidentales descontroladas y sin ningún respeto por los derechos humanos", advirtió el experto.
El también especialista en Estudios en China Contemporánea se refirió a la experiencia de China en materia de derechos humanos, especialmente su enfoque de promover los derechos humanos a través del desarrollo, y la describió como "excepcional, porque ha demostrado que va mejorando la calidad de vida del pueblo y todos los derechos humanos de la población, con un proyecto de desarrollo que viene desplegándose desde 1949 hasta ahora".
"La calidad de vida del pueblo chino viene creciendo año tras año, la esperanza de vida también, y es consecuencia, por ejemplo, de haber sacado de la pobreza a 800 millones de personas, a partir del trabajo del Gobierno chino en las regiones que estaban más rezagadas, dando apoyo a etnias minoritarias", señaló.
Guzzetti afirmó que "todo eso nos va indicando que se trata de un proceso virtuoso de desarrollo para mejorar los derechos humanos, para mejorar la vida de la población. Y eso es, en definitiva, el gran valor que tiene este proceso de China, respetar y hacer todo lo posible para mejorar la vida de la población, algo extremadamente valioso".
En cuanto al Foro 2026 sobre Gobernanza Global de Derechos Humanos, Guzzetti dijo esperar que el encuentro permita "escuchar con más fuerza la voz de los pueblos del Sur Global reclamando el respeto por los derechos humanos, que se sumen voluntades, que se sumen Gobiernos a estas voces para respetar el derecho vulnerado en muchos de los pueblos del Sur Global".
"Esperamos que este foro pueda dar un espaldarazo a que se escuchen esas voces con más fuerza y que de alguna manera vayan teniendo mayor relevancia y ocupen un espacio más importante los derechos humanos interpretados desde el punto de vista colectivo antes que individual. Esperamos que sea un paso adelante y que permita comenzar a encontrar algunos puntos de consenso para mejorar los derechos humanos en general y la calidad de vida de los pueblos", afirmó el entrevistado.









