
HOHHOT, 26 jun (Xinhua) -- Cuando se piensa en carbón, la mayoría de las personas aún lo asocia con un mineral negro extraído de las profundidades de la tierra, un combustible tradicional para la generación termoeléctrica y la "energía negra" que sostiene el funcionamiento de la industria. Sin embargo, en la región autónoma de Mongolia Interior, situada en el norte de China, el carbón, tras ser procesado mediante tecnologías modernas de la industria química del carbón, se convierte en fibras sintéticas para la ropa, envases ecológicos para alimentos y componentes clave para centrales fotovoltaicas, logrando una espectacular transformación que va "del carbón a la tela" y "del negro a múltiples colores".
En la ciudad de Ordos, en Mongolia Interior, un periodista de Xinhua entró en el taller de producción del Grupo Jiutai y fue testigo de la "metamorfosis" de un trozo de carbón. Allí, el carbón negro, tras una compleja serie de reacciones químicas que incluyen gasificación, purificación, síntesis y polimerización, se convierte finalmente en gránulos blancos de polipropileno y polietileno.
"Estos gránulos tienen una amplia gama de aplicaciones", explicó Li Xinmin, asistente del gerente general de Inner Mongolia Jiutai New Materials Technology Co., Ltd., y precisó que tras ser procesados por empresas de la fase posterior de producción, los gránulos de polipropileno y polietileno pueden transformarse en envases para alimentos, componentes para vehículos, tuberías, películas transparentes y también en tela fundida por soplado que se destina a la producción de mascarillas y otros suministros médicos.
"Utilizando metanol como materia prima, también podemos producir poliéster y elastano para confeccionar la ropa que vestimos", señaló Li a Xinhua. Actualmente, la empresa cuenta con una capacidad de producción anual de 3,6 millones de toneladas de metanol y 800.000 toneladas de poliolefinas, con un consumo anual de carbón superior a los 7 millones de toneladas, agregó.
Además, el grupo, basándose en sus productos químicos básicos existentes como metanol, olefinas y etilenglicol, y utilizando recursos como semiproductos diversificados, subproductos, hidrógeno excedente y gas de síntesis, produce materiales de nueva generación a base de carbón, logrando un desarrollo ecológico, de alta gama y diversificado, así como una utilización eficiente y limpia del carbón in situ.
"Desde productos plásticos de uso cotidiano, ropa y calzado, hasta queroseno de aviación que impulsa el despegue de cohetes... la moderna industria química del carbón ha permitido un salto espectacular en el valor añadido del carbón", afirmó Zhang Zhi, subdirector del Buró de Industria y Tecnología Informática de Ordos.
Apoyándose en múltiples cadenas industriales, como la conversión de carbón en petróleo, en gas, en metanol y olefinas, y en nuevos materiales basados en el carbón, Ordos ha logrado una apreciación gradual del valor añadido en la industria química moderna del carbón, añadió Zhang.

En Mongolia Interior, empresas como Jiutai no son un caso aislado. Inner Mongolia Dongjing Zhongke New Materials Technology Co., Ltd., ubicada en la ciudad de Wuhai, también está protagonizando su propia "metamorfosis" del carbón.
Al entrar en la sala de control de producción de la empresa, se podía observar en la gran pantalla imágenes en tiempo real del proceso productivo, mientras los trabajadores supervisaban atentamente todos los parámetros para garantizar la seguridad de la producción.
"Utilizamos carbón y piedra caliza como materias primas y, a través de un complejo proceso, podemos producir materiales biodegradables, elastano, disolventes para baterías de litio y otros productos, logrando así una utilización eficiente de los recursos del carbón", explicó Wang Jinsheng, gerente general de la empresa.
En la zona de exposición de productos de la empresa se exhiben artículos fabricados con materiales biodegradables, como teteras, vajilla, láminas de plástico para el suelo y bolsas de embalaje para envíos desechables. Wang señaló que, tras su uso, estos productos se degradan por completo en el medio natural, convirtiéndose en dióxido de carbono y agua, por lo que constituyen un material ecológico que sustituye al plástico tradicional y contribuye a combatir la contaminación por residuos plásticos.
La ciudad de Wuhai, rica en recursos minerales como carbón coquizable y grafito, es una de las bases de la industria del coque y la química del carbón en China. En los últimos años, aprovechando sus ventajas en recursos, energía e industria, Wuhai ha convertido la creación de una cadena industrial de baterías de estado sólido emergentes en una nueva dirección para la transformación industrial, atrayendo activamente a empresas líderes en los campos del coque de agujas, materiales para electrodos, producción de celdas, ensamblaje de baterías y aplicaciones de almacenamiento de energía.
"La escala de la industria del coque y la química del carbón en Wuhai y sus alrededores es considerable, y productos como el alquitrán de hulla que se producen aquí son materias primas importantes para la fabricación de materiales para electrodos", indicó Xia Wei, gerente general de Wuhai Baoqi Carbon Materials Co., Ltd.
Esta empresa, filial de China Baowu Steel Group Corporation Limited, cuenta actualmente con una línea de producción de procesamiento profundo de alquitrán de hulla con capacidad para 300.000 toneladas anuales, una línea de producción de materiales de carbono de nueva generación y una instalación de producción de coque de agujas con capacidad para 50.000 toneladas anuales, habiendo establecido una cadena industrial competitiva que abarca "alquitrán de hulla, asfalto especial, coque de agujas y materiales para ánodos de baterías".
Desde Ordos hasta Wuhai, diversas zonas de Mongolia Interior están profundizando continuamente en la utilización eficiente del carbón, impulsando la cadena industrial del carbón hacia una mejora acelerada en términos de alta gama, ecologización e inteligencia.
En el presente, en China el carbón ya no se utiliza solo para la combustión, sino que se transforma en productos químicos de alto valor añadido, materiales biodegradables e insumos clave para baterías de nueva energía, logrando una espléndida metamorfosis que va del "oro negro" al "oro verde". Fin■
