Tras el fuerte terremoto, una edificación en Caracas sufrió graves daños y las labores de rescate continuaron de manera intensa.
Un rescatista local operaba una grúa y se preparaba para realizar maniobras de demolición en una torre afectada. Según contó, aprendió a manejar la grúa gracias a sus compañeros chinos.
Debido a los severos daños en la base de la estructura, era posible que aún se hallaran personas atrapadas bajo los escombros. Por eso, el equipo de rescate necesitaba remover y debilitar la estructura colapsada para permitir el ingreso del personal de Protección Civil.
El rescatista señaló que los primeros avances han sido positivos. "Gracias a Dios logramos encontrar a algunas personas con vida, así como también a algunos fallecidos", dijo.
Ante la tragedia, China y Venezuela permanecen unidas, ganando tiempo para salvar vidas con técnica y rapidez.
