SANTIAGO, 26 ago (Xinhua) -- Chile y China tienen una oportunidad de profundizar su cooperación minera más allá del tradicional intercambio de minerales, mediante inversiones, tecnología y desarrollo de capacidades industriales, destacó el doctor en Ingeniería de Minas chileno Manuel Reyes Jara, en el marco de la reciente visita oficial del canciller del país sudamericano, Francisco Pérez Mackenna, a la nación asiática.
"Esta visita permite observar la relación minera entre ambos países desde una perspectiva que supera la tradicional lógica de comprador y vendedor. Hoy el intercambio comercial bilateral supera de forma constante los 50.000 millones de dólares anuales, representando China cerca del 40 por ciento del comercio exterior total de Chile y absorbiendo más del 50 por ciento de sus exportaciones de cobre", afirmó el experto en una entrevista con Xinhua.
Para Reyes, China no solo es el principal mercado de materias primas de Chile, "sino también una fuente masiva de capital, tecnología y capacidades industriales".
"Para China, Chile ofrece algo igualmente estratégico: recursos de escala mundial, solvencia macroeconómica, un marco regulatorio probado y un ecosistema de profesionales y proveedores que sirve como plataforma natural para profundizar su presencia económica en América Latina", comentó.
El académico apuntó que el cobre, el principal producto chileno, constituye "el punto de partida obvio, pero con desafíos crecientes".
"Chile enfrenta menores leyes de mineral y depósitos estructuralmente más complejos, lo que exige cuantiosas inversiones para renovar su capacidad productiva. Por su parte, China procesa más de la mitad del cobre refinado global y necesita un flujo predecible para su transición energética, su red eléctrica y su industria tecnológica", aseveró.
Agregó que los contratos de largo plazo, el cofinanciamiento de proyectos de desarrollo y las alianzas patrimoniales entre mineras estatales o privadas "pueden transformar una simple relación de oferta y demanda en una asociación estratégica de seguridad de suministro y estabilidad de capital".
Reyes abundó que el litio abre un segundo frente de integración y recordó que Chile posee "las mayores reservas económicas del mundo, mientras que China domina entre el 60 y el 70 por ciento de la refinación global y la fabricación de químicos para baterías, componentes esenciales de la electromovilidad".
"La verdadera oportunidad no está en exportar carbonato básico, sino en atraer inversiones chinas que instalen capacidad de procesamiento avanzado en suelo nacional, aprovechando además las condiciones locales para una producción de baja huella de carbono", dijo.
Reyes subrayó que esta complementariedad se traslada directo a la operación minera diaria pues "Chile es un ambiente exigente para probar autonomía, robótica, inteligencia artificial, maquinaria pesada eléctrica y sistemas de transporte en faenas de gran altitud y complejidad operativa".
"Para los proveedores tecnológicos chinos, implementar y certificar sus equipos en las grandes minas chilenas representa la mejor carta de presentación para validar sus soluciones en los mercados mineros del resto de la región", comentó.
El experto también indicó que existen "frentes críticos en agua, energía e infraestructura", por lo que las metas de descarbonización y consumo de agua continental "obligan a la minería local a acelerar la desalación, la reutilización hídrica, el almacenamiento de energía a gran escala y la electrificación de sus flotas de transporte".
"Estas áreas coinciden con los sectores donde las empresas chinas han desplegado mayor capacidad financiera e industrial a nivel mundial", aseveró.
Indicó que la oportunidad para Chile está en usar su poder de negociación minero no solo para vender concentrado, "sino para atraer capital, desarrollar proveedores locales e incorporar tecnología de punta en sus procesos".
"Para China, implica asegurar el acceso sostenido a los insumos minerales que sostienen su aparato industrial, proyectar sus tecnologías en operaciones de clase mundial y afianzar su rol como socio de desarrollo en Sudamérica", apostilló.











