
BEIJING, 27 ago (Xinhua) -- "Allá donde voy en mis visitas al extranjero, lo que más me fascina son las civilizaciones creadas por los pueblos de diferentes países y grupos étnicos", afirmó en una ocasión el presidente chino, Xi Jinping.
Egipto, cuna de una de las civilizaciones más antiguas del mundo, ha despertado un interés especial en Xi. "Me maravilló el Nilo, madre de la civilización egipcia, y me asombraron la sabiduría y la fortaleza del pueblo egipcio", escribió Xi en un artículo firmado publicado en un periódico egipcio antes de su primera visita de Estado a ese país, en 2016.
Una década después, cuando Xi se dispone a realizar su segunda visita de Estado a Egipto, el Nilo seguirá siendo testigo de historias más notables de intercambios y aprendizaje mutuo entre estas dos antiguas civilizaciones.
UN VIAJE POR LA CIVILIZACIÓN
Durante su visita a Egipto en 2016, Xi viajó a Luxor, antigua ciudad situada a orillas del Nilo y considerada uno de los mayores museos al aire libre del mundo.
Interesado en las distintas culturas e historias, Xi ha procurado visitar sitios históricos durante sus viajes al extranjero, desde las antiguas ruinas mayas de Chichén Itzá, en México, hasta el Museo de la Acrópolis de Atenas y el conjunto de monumentos de Mahabalipuram, en la India.
Bajo el cielo nocturno despejado de Luxor, Xi y el presidente egipcio, Abdel-Fattah al-Sisi, recorrieron un antiguo templo situado a lo largo de su avenida principal. Durante el recorrido, ambos intercambiaron opiniones sobre las características distintivas de sus respectivas civilizaciones y recordaron la larga historia de intercambios y aprendizaje mutuo entre ellas.
Hace más de 2.000 años, China y Egipto estaban conectados por la antigua Ruta de la Seda, por la que no solo circulaban porcelana y vidrio, sino también conocimientos e ideas entre ambas civilizaciones.
Los sitios arqueológicos de Luxor, señaló Xi, constituyen una muestra concentrada de la civilización egipcia antigua y ofrecen abundante material para estudiar su historia, cultura, sociedad y desarrollo tecnológico.
Mamdouh Eldamaty, entonces ministro egipcio de Antigüedades y quien acompañó a Xi durante su recorrido por Luxor, afirmó que el presidente chino mostró gran interés por la antigua civilización egipcia y que sus comentarios reflejaron una profunda comprensión histórica y una visión estratégica.
El arqueólogo dijo haber quedado profundamente impresionado por los amplios conocimientos de Xi, su mentalidad abierta, su gran aprecio por la cultura y su actitud humilde ante el aprendizaje.
En el emblemático Templo de Luxor, Xi y Al-Sisi presenciaron conjuntamente el lanzamiento del Año de la Cultura China-Egipto 2016, un momento histórico para los intercambios culturales bilaterales.
Este evento marcó la primera vez que China celebró conjuntamente un Año de la Cultura con un país árabe, lo que abrió un nuevo capítulo de intercambios culturales entre China, Egipto y el mundo árabe en general en los años siguientes.
LA CULTURA, MOTOR DE LOS VÍNCULOS
A lo largo de los años, Xi ha llamado en reiteradas ocasiones a fortalecer los intercambios culturales entre China y Egipto para profundizar el entendimiento mutuo y la amistad entre ambos pueblos.
El 1 de noviembre de 2025, el Gran Museo Egipcio abrió sus puertas como uno de los mayores espacios del mundo dedicados a exhibir reliquias antiguas, lo que marcó un hito en los esfuerzos de Egipto por preservar y mostrar su patrimonio histórico.
Xi envió a un representante especial a la ceremonia de inauguración. Asimismo, remitió un mensaje de felicitación a Al-Sisi, en el que manifestaba su convicción de que el museo dejaría una huella significativa en la historia cultural de Egipto y desempeñaría un papel importante en la salvaguarda del patrimonio de la civilización egipcia antigua.
"El mensaje de felicitación del presidente Xi transmitió una sincera amistad y reflejó los estrechos vínculos entre las dos grandes civilizaciones antiguas de Egipto y China", afirmó Muhsin Farjani, reconocido especialista egipcio en estudios sobre China.
En el mensaje, Xi también destacó los dinámicos y diversos intercambios culturales entre ambos países en los últimos años, incluida una importante exposición sobre la civilización del antiguo Egipto en el Museo de Shanghai.
La exposición, que se prolongó durante 13 meses, de julio de 2024 a agosto de 2025, fue la mayor y más completa muestra de objetos del antiguo Egipto celebrada fuera de ese país y en Asia. Atrajo a 2,77 millones de visitantes, un récord mundial de asistencia para una exposición especial de pago en un museo, y en la que a menudo resultaba difícil conseguir entradas.
Mientras el éxito de la exposición reflejó el creciente interés de los chinos por la civilización del antiguo Egipto, la cultura china también ha despertado una atención cada vez mayor en Egipto. Egipto fue uno de los primeros países árabes y africanos en introducir la enseñanza del idioma chino, en 1958. Desde entonces, esta enseñanza se ha integrado en el sistema educativo egipcio, con una trayectoria formativa que abarca desde las escuelas primarias y secundarias hasta los programas de doctorado.
Xi ha defendido durante mucho tiempo la preservación del patrimonio cultural y también ha seguido de cerca los avances de los proyectos arqueológicos conjuntos entre China y Egipto, incluido uno dedicado a explorar los misterios de las pirámides de Saqqara, ubicadas al sur de El Cairo.
Ambos países iniciaron su primera misión arqueológica conjunta en 2018 en el complejo del Templo de Montu, de 3.000 años de antigüedad, en la zona de los templos de Karnak, en Luxor.
En enero, la misión anunció el descubrimiento de un lago sagrado hasta entonces desconocido, junto con otros objetos, lo que aportó nuevos conocimientos sobre la vida ritual del antiguo Egipto.
Mohamed Abdel-Badie, jefe del Sector de Antigüedades del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, afirmó que los hallazgos ponían de manifiesto un modelo moderno de cooperación internacional que constituían un claro testimonio de cómo "la cultura y la historia pueden hablar un lenguaje común".
Gracias a los esfuerzos de ambas partes, muchos de los objetos descubiertos fueron exhibidos en la muestra del Museo de Shanghai. Yan Haiying, profesora de la Universidad de Pekín y una de las curadoras de la exposición, señaló que la muestra evidencia cómo la arqueología puede promover los intercambios y el aprendizaje mutuo entre civilizaciones.
UN MODELO DE DIÁLOGO ENTRE CIVILIZACIONES
La próxima visita de Xi a Egipto tiene lugar en un momento en que los conflictos geopolíticos se intensifican en distintas partes del mundo, particularmente en Medio Oriente. Pocas cuestiones parecen hoy más urgentes que determinar cómo pueden convivir en paz las diferentes civilizaciones en lugar de caer en la confrontación.
Para relacionarse con diferentes civilizaciones, Xi considera necesario tener una visión tan amplia como el cielo.
"Debemos promover que las distintas civilizaciones se respeten y convivan en armonía, convertir los intercambios y el aprendizaje mutuo entre civilizaciones en un puente que promueva la amistad entre los pueblos del mundo, en un motor que impulse a la sociedad humana y en un vínculo que consolide la paz mundial", afirmó Xi en 2014 en la sede de la Unesco, en París.
Estas ideas también quedaron reflejadas en el artículo firmado de 2016, en el que Xi señaló que las civilizaciones china y árabe-islámica son grandes civilizaciones del mundo, cada una con características propias.
"Nos valoramos y aprendemos unos de otros", escribió Xi. "Este aprendizaje mutuo, basado en el respeto recíproco y la humildad, constituye un gran ejemplo para el intercambio entre diferentes civilizaciones".
En 2023, Xi propuso la Iniciativa para la Civilización Global, destinada a acercar a los pueblos de diferentes países y promover la inclusión y el aprendizaje mutuo entre civilizaciones. La iniciativa ha recibido amplio reconocimiento en el mundo árabe y más allá.
China y Egipto, ambas antiguas civilizaciones del mundo, son también importantes países del Sur Global que trabajan por construir un mundo mejor y más justo para todos. El desarrollo de sus relaciones en los últimos años constituye un ejemplo concreto de cómo diferentes civilizaciones pueden coexistir y cooperar preservando al mismo tiempo sus identidades distintivas.
Ahmed Kandil, jefe de la Unidad de Relaciones Internacionales del Centro de Estudios Políticos y Estratégicos Al-Ahram de Egipto, señaló que ambos países mantienen actualmente una amplia convergencia estratégica en importantes asuntos internacionales, incluidos la reforma de la gobernanza global, el apoyo a un orden mundial multipolar, el respeto a las diversas vías de desarrollo y el principio de no injerencia en los asuntos internos de los Estados soberanos.
En mayo pasado, Xi y Al-Sisi intercambiaron felicitaciones con motivo del 70º aniversario de las relaciones diplomáticas bilaterales. En su mensaje, Xi señaló que China y Egipto deben extraer sabiduría y fuerza de la historia, asumir la misión compartida de buscar la paz, promover el desarrollo, impulsar la cooperación y defender la justicia, e inyectar un fuerte impulso a la construcción de una comunidad de futuro compartido de la humanidad.
El ex primer ministro egipcio Essam Sharaf afirmó que la Iniciativa para la Civilización Global, junto con otras iniciativas de alcance mundial propuestas por China, responde a los desafíos de la época. Según dijo, refleja la profunda visión de Xi sobre el panorama mundial y el futuro de la humanidad, lo que lo convierte en "un auténtico pensador".
Mientras Xi regresa a Egipto para dar un nuevo impulso a los lazos bilaterales, la amistad entre estas dos antiguas civilizaciones seguirá avanzando, como él mismo señaló alguna vez, con el ímpetu del Nilo.
