WUHAN, 18 sep (Xinhua) -- A lo largo de un mosaico de estanques construidos en aldeas del centro de China, hileras de jaulas flotantes ondulan sobre el agua. Bajo la superficie, esbeltas anguilas de arroz, similares a serpientes, se retuercen entre las redes: son un plato común en las comidas chinas y una gran parte de cómo los agricultores locales se ganan la vida.
Este resbaladizo pez de agua dulce sigue siendo un manjar poco conocido por fuera de Asia. En China, sin embargo, se consume ampliamente y durante mucho tiempo ha sido apreciado por su sabor distintivo y su valor nutricional.
Los estanques se encuentran en Xiantao, provincia de Hubei, un importante centro de cría y cultivo de esta anguila. Del total de su producción en el país, aproximadamente una cuarta parte procede de la ciudad, según cifras de la industria local.
Esta industria comenzó a tomar forma hace más de tres décadas, cuando los agricultores locales empezaron a experimentar con la cría en jaulas.
Poner en marcha este empeño no fue fácil. Cuando la gente vio lo rentable que podía ser, productores de todo el país se sumaron, lo cual creó una sobreoferta e hizo caer los precios. Varias comunidades agrícolas se rindieron, pero Xiantao persistió.
"Con gran parte de nuestras tierras de cultivo convertidas en estanques, la cría de anguila de arroz pasó a ser la única opción viable para seguir", recordó Zhu Chuanbao, secretario del Partido de la aldea de Xianfeng, en la localidad de Zhanggou, y presidente de la asociación de esta industria en Xiantao.
Solo la aldea produce alrededor de mil millones de ejemplares al año. "En promedio, eso es suficiente para poner las anguilas de arroz de Xianfeng en la mesa de casi todos los hogares chinos", comentó Zhu. La actividad ha ayudado a los pobladores a salir de la pobreza y los ha encaminado hacia la prosperidad.
Xiantao alberga ahora la mayor empresa procesadora de este animal de agua dulce, también conocido como anguila de pantano asiática, en China, así como el mayor mercado de su comercio en el lugar de producción. Esta industria genera un valor anual por encima de los 12.000 millones de yuanes (1.770 millones de dólares) en la ciudad.
El crecimiento de la industria ha sido respaldado por las políticas del Gobierno central dirigidas a impulsar la revitalización rural. China apunta a lograr básicamente la modernización para 2035, y esto no puede ocurrir sin que la agricultura y las zonas rurales sean modernizadas.
"Estamos entrando en una nueva era de la cría de anguila de arroz", afirmó Zhu.
Investigadores de la Universidad Agrícola de Huazhong, en Wuhan, la capital provincial, y del Instituto de Hidrobiología adscrito a la Academia de Ciencias de China, han trabajado con productores locales para desarrollar técnicas de cría artificial a gran escala y sistemas de acuicultura en entornos controlados.
Estos avances han reducido la dependencia de los ciclos estacionales y han hecho posible que el ciclo productivo se mantenga durante todo el año.
Al permitir un control preciso de la calidad del agua y la temperatura, los sistemas sirven de apoyo a los agricultores para hacer frente a fenómenos meteorológicos extremos cada vez más frecuentes. Igualmente, al ofrecer protección ante los depredadores, la tasa de supervivencia de los alevines en el laboratorio se ha elevado del 50 al 90 por ciento.
El verdadero desafío no es solo incrementar la cría. Se trata de lograr que más personas prueben el pez, especialmente fuera de Asia, donde aún resulta poco familiar.
Esto significa aprovechar los mercados en el exterior. En el primer semestre de este año, Xiantao exportó una cantidad superior a las 125 toneladas de ejemplares congelados y productos procesados a más de 10 países y regiones, tales como América del Norte, Australia, Japón, República de Corea y el Sudeste Asiático.
"Hay más de 60 millones de chinos en el extranjero, y las anguilas de arroz ya están ampliamente aceptadas en Asia Oriental y el Sudeste Asiático. Ahora buscamos llegar a más consumidores en Europa y América del Norte, elaborando productos adaptados a sus gustos, entre ellos los filetes de anguila de arroz y su preparación a la parrilla", explicó Zhu.
Los criadores de Xiantao han creado una plataforma digital que cubre toda la cadena de suministro, desde la cría y el cultivo hasta la alimentación y el procesamiento. Los consumidores pueden usarla para hacer seguimiento a los productos a través de cada una de las etapas.
"La trazabilidad otorga la confianza para que las anguilas de arroz de Xiantao lleguen a los consumidores de toda China y del mundo", destacó Lu Huawei, funcionario del Gobierno local.
Algunos agricultores ya están apuntando a la próxima actualización tecnológica.
Xiao Tiebing sigue de cerca el proyecto de una empresa local que, en colaboración con universidades líderes chinas, busca desarrollar una barca no tripulada. Gracias a su diseño, concebido para automatizar tareas repetitivas, podría alimentar a los peces y retirar el alimento no consumido.
"Espero que las nuevas tecnologías mejoren aún más la eficiencia de la cría, tal como lo han hecho las innovaciones anteriores, y nos ayuden a ganar más", dijo Xiao.












