RÍO DE JANEIRO, 18 sep (Xinhua) -- Una expedición científica brasileña inició este viernes desde Fortaleza, en el estado de Ceará (noreste), una travesía de 42 días para explorar las profundidades del océano Atlántico y estudiar la biodiversidad de la Zona de Fractura Romanche, una formación submarina situada entre la costa nordeste de Brasil y el oeste de África.
La misión, denominada "The Gap", reúne a 25 científicos de cinco países y utilizará el buque de investigación Falkor (too), además de un robot operado remotamente y un submarino autónomo, para investigar dos sectores de la formación a profundidades de hasta 4.500 metros.
El jefe de la expedición, el científico brasileño José Angel Perez, explicó a Xinhua que el objetivo es obtener evidencias directas sobre los ecosistemas de una de las regiones menos exploradas del planeta.
"Existe una evidencia indirecta de que el lugar tiene una biodiversidad profunda importante. Vamos a intentar confirmarlo y levantar argumentos para explicar por qué esas comunidades están allí", afirmó Perez, de la Universidad del Valle de Itajaí (Univali).
La Zona de Fractura Romanche presenta una sucesión de montañas y valles submarinos y está asociada a un fenómeno conocido como surgencia ecuatorial, por el cual aguas profundas, frías y ricas en nutrientes ascienden hacia la superficie.
"Nuestro principal foco es identificar y mapear la relación de la surgencia con las comunidades profundas, además de estudiar la dinámica de las corrientes y la morfología de los hábitats del fondo", señaló el investigador.
Los científicos también analizarán cómo la producción de alimentos en las aguas superficiales influye en los ecosistemas de las profundidades y cómo las corrientes y el relieve submarino condicionan la distribución de las especies.
La expedición empleará el robot SuBastian, capaz de descender hasta 4.500 metros y equipado para obtener imágenes en alta resolución y recolectar muestras de organismos y rocas. En las zonas consideradas más prometedoras también se utilizará un submarino autónomo capaz de elaborar mapas del fondo marino con una precisión de centímetros.
El investigador destacó que los datos, imágenes y muestras obtenidos durante la misión serán puestos a disposición pública y podrán servir de referencia para futuras investigaciones sobre el océano profundo.
Los primeros días de trabajo estarán dedicados al mapeo de la Zona de Fractura Romanche mediante una sonda acústica instalada en el buque. Posteriormente comenzarán los descensos del robot hacia las paredes y valles submarinos.
La misión finalizará en Ghana, en África occidental, a finales de octubre. La investigación cuenta con el apoyo del Schmidt Ocean Institute, que proporciona el buque y la tecnología para la expedición y establece como condición que los resultados científicos sean divulgados públicamente.












