Cuando el presidente chino, Xi Jinping, llegó este miércoles a la Base Conjunta Andrews, su homólogo estadounidense, Donald Trump, le dio la bienvenida en persona en el aeropuerto, donde se realizó una salva de 21 cañonazos.
La salva de 21 cañonazos es uno de los mayores honores militares que se conceden a un jefe de Estado de visita, pero rara vez se realiza en un aeropuerto.
Este gesto especial subraya la importancia de la visita y la excepcional bienvenida que se ha brindado al líder chino.
