Especial: Noventa años después, las historias de la Gran Marcha siguen resonando más allá de generaciones y fronteras | Spanish.xinhuanet.com

Especial: Noventa años después, las historias de la Gran Marcha siguen resonando más allá de generaciones y fronteras

spanish.news.cn| 2026-10-04 19:15:45|
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GUIYANG, 4 oct (Xinhua) -- De pie ante una lápida con la inscripción "Tumba del Ejército Rojo" en Zunyi, una ciudad de la provincia suroccidental china de Guizhou, Kong Xia contó a los visitantes sobre el joven médico enterrado en el lugar.

El joven, miembro del personal sanitario, tenía solo 18 años en enero de 1935, cuando el Ejército Rojo llegó a Zunyi durante la Gran Marcha. Al quedarse atrás para atender a los aldeanos enfermos, perdió el contacto con su unidad y fue abatido por las fuerzas enemigas. Los lugareños, arriesgando sus propias vidas, enterraron el cuerpo en secreto.

La guía recordó que un visitante extranjero le dijo una vez ante esta misma tumba: "Una buena acción se recuerda, incluso cien años después".

Kong es una voluntaria de 56 años que lleva más de tres décadas contando historias de la Gran Marcha, dos palabras que para ella encierran un mensaje universal, pues los sentimientos que evoca la Gran Marcha, como bondad, perseverancia y anhelo de una vida mejor, no pertenecen a ningún idioma ni nación en concreto.

Noventa años después de aquella épica expedición, las historias están encontrando nuevos oyentes e inspirando a las personas en su vida cotidiana.

El Ejército Rojo, liderado por el Partido Comunista de China (PCCh), estaba compuesto principalmente por soldados procedentes de familias campesinas y obreras durante la revolución china. Entre 1934 y 1936, el ejército recorrió hasta 12.500 kilómetros para romper el asedio del partido Kuomintang (KMT) Chino, un viaje que más tarde se conocería como la Gran Marcha.

No fue una expedición fácil. Las fuerzas libraron más de 600 batallas mientras se enfrentaba a ríos embravecidos, montañas nevadas y praderas traicioneras, lo que provocó que muchos murieran por el camino. En diciembre de 1934, cuando aún no habían transcurrido dos meses desde el inicio de la marcha, el Ejército Rojo Central había perdido más de la mitad de sus efectivos, pasando de más de 86.000 a poco más de 30.000.

Conocida como la "ciudad del punto de inflexión histórico" de China, Zunyi ocupa un lugar especial en la historia de la nación. En enero de 1935, tras su llegada, el PCCh convocó una reunión de tres días para extraer lecciones de las pérdidas, lo que finalmente permitió corregir errores estratégicos del ejército y establecer un nuevo liderazgo del Partido con Mao Zedong al frente.

Aproximadamente un mes después, el Ejército Rojo obtuvo su primera gran victoria de la marcha en el paso de Loushan, en Zunyi, demostrando que la nueva estrategia funcionaba. Los cimientos sentados en esta ciudad montañosa llevarían a la revolución china hacia la victoria definitiva.

El abuelo de Kong Xia, Kong Xianquan, oficial de Estado Mayor del Ejército Rojo, fue testigo de la gran transformación. Al asaltar el paso con su unidad, el entonces joven de 24 años recibió un disparo en la pierna derecha. Cuando falleció en 1988, se encontraron seis fragmentos de metralla entre sus cenizas.

Su compañero, Zhong Chibing, gravemente herido en la misma batalla, sufrió tres amputaciones sin anestesia debido a las repetidas infecciones provocadas por las precarias condiciones higiénicas. En lugar de quedarse para la recuperación, el joven insistió en permanecer en el ejército y completó la Gran Marcha con una sola pierna.

Sus historias reflejan la fortaleza que caracterizaba a los soldados del Ejército Rojo, así como su negativa a permitir que las penurias se interpusieran en el camino de la causa en la que creían.

Nacido en 1911 de una familia campesina de Liuyang, en la provincia central china de Hunan, Kong Xianquan se unió a la revolución por una sencilla razón: quería tener suficiente comida. También quería encontrar un ejército que no maltratara a la gente, como hacían las tropas del KMT. Así que se unió a una fuerza armada campesina en 1928 y, posteriormente, en 1930, al Ejército Rojo.

En 1954, Kong Xianquan se convirtió en el primer curador de la sala conmemorativa de la Reunión de Zunyi. A pesar de su herida en la pierna, el veterano recorrió montañas y valles, recopilando más de 1.200 objetos de gran valor histórico para el memorial.

"Mi abuelo hablaba poco, pero cuando contaba historias del pasado, siempre se emocionaba", explicó Kong Xia a Xinhua en una entrevista. "Nunca llevó un registro de sus propias hazañas. Lo que le importaba era cómo dejar constancia de la historia, para que quienes vinieran después pudieran ver realmente el camino que habían recorrido".

Hoy en día, Kong Xia ha tomado el relevo de su abuelo para contar las historias de la Gran Marcha. Desde 1993, ha impartido más de 1.000 conferencias de forma voluntaria ante más de 50.000 oyentes y ha formado a cientos de jóvenes guías. Actualmente jubilada, sigue buscando nuevas formas de acercar estas historias a las generaciones más jóvenes.

El año 2026 marca el 90º aniversario de la victoria de la Gran Marcha, así como el inicio del XV Plan Quinquenal (2026-2030) de China. Los próximos cinco años serán una etapa crucial para que el país avance hacia su objetivo de alcanzar básicamente la modernización socialista para 2035.

Kong Xia cree que el espíritu de la Gran Marcha, que se resume en mantener la fe, enfrentar con coraje un revés tras otro y poner al pueblo en primer lugar, resulta importante para alcanzar el sueño chino. "Cuando hoy en día la gente cuenta las historias de la Gran Marcha, no lo hace para detenerse en el sufrimiento, sino para iluminar el camino a seguir", afirmó.

La Gran Marcha nunca ha sido una historia que se haya contado únicamente dentro de China. Publicado por primera vez en Reino Unido en 1937, el libro "Estrella roja sobre China", del periodista estadounidense Edgar Snow, dio a conocer la revolución china a los lectores internacionales. Décadas más tarde, el periodista Harrison Salisbury, ganador del Premio Pulitzer, volvió sobre la ruta y describió la Gran Marcha como "una gran epopeya humana".

Este año, Kong Xia ha observado un número creciente de visitantes extranjeros en el salón conmemorativo y otros lugares históricos de Zunyi. Ella atribuye este aumento a la prosperidad y la estabilidad de China.

"Vienen con preguntas: ¿Por qué tuvo éxito China en el pasado? ¿Seguirá teniendo éxito? Creo que habrá aún más visitantes extranjeros en el futuro. Porque, a medida que otros países se desarrollan, la experiencia de China puede servir de referencia", añadió.

Noventa años después, las historias de la Gran Marcha siguen recorriendo el mundo. Para Kong Xia, estas historias merecen ser contadas durante toda una vida, para que el espíritu que encierran siga viajando hacia nuevos oyentes, en nuevos idiomas, durante los años por venir. Fin

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