
GUANGZHOU, 5 oct (Xinhua) -- Investigadores de instituciones chinas y británicas han desarrollado un sistema de recarga inalámbrica para vehículos de nueva energía (VNE), con una eficiencia de conversión superior al 98 por ciento.
El sistema podría facilitar el uso a gran escala de vehículos autónomos y tiene potencial en sectores como el transporte ferroviario, los robots industriales y las aeronaves de baja altitud.
Una solución de recarga totalmente automatizada que no requiera intervención manual se considera clave para la implantación comercial de dichos vehículos. La transferencia inductiva de energía es ampliamente valorada como la vía ideal para este tipo de recarga.
Sin embargo, las soluciones convencionales con núcleo de ferrita se han enfrentado a retos en cuanto a eficiencia, densidad de potencia y estabilidad térmica. Mejorar estas dos últimas condiciones, al tiempo que la primera se mantenga en un elevado nivel, ha sido un cuello de botella considerable para la tecnología de recarga inalámbrica.
Investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología de Materiales de Dongguan, en la provincia meridional china de Guangdong, adscrito a la Academia de Ciencias de China, han colaborado con la Universidad de la Ciudad de Hong Kong, la Universidad de Cambridge y el Instituto de Física de la academia para desarrollar un sistema destinado a los VNE que permita realizar esta clase de recarga, de 20 kilovatios (kW) y basado en aleaciones nanocristalinas, con el que han alcanzado una eficiencia de conversión del 98,51 por ciento.
Su estudio, publicado recientemente en "Nature Communications", describe una estructura de núcleo magnético con forma de paso elevado, capaz de cumplir los requisitos de alta temperatura a largo plazo exigidos por la carga inalámbrica.
La tira de núcleo magnético fabricada por el equipo mide 440 milímetros de largo, 330 milímetros de ancho y 4 milímetros de grosor. Su espesor es solo la mitad del de las soluciones tradicionales de ferrita, pero puede soportar una mayor densidad de potencia.
Se espera que el rendimiento del sistema se optimice aún más y mejore la eficiencia de la carga. Su implementación industrial también está siendo impulsada por el Instituto de Ciencia y Tecnología de Materiales de Dongguan.
Según este instituto, el nuevo modelo no solo puede aplicarse a los vehículos autónomos, sino que también es posible extenderlo al transporte ferroviario, a los vehículos industriales guiados automáticamente y a las aeronaves de baja altitud.
En septiembre, el Ministerio de Industria y Tecnología Informática de China y otros ocho departamentos gubernamentales anunciaron el plan quinquenal para el sector de los VNE inteligentes y conectados, que abarca el período de 2026 a 2030. El plan propone que, para 2030, los vehículos con funciones de conducción autónoma sean utilizados de forma masiva en China, y se observe una conducción altamente automatizada en entornos como autopistas, vías rápidas urbanas y algunas otras de las ciudades.■
