BEIJING, 9 oct (Xinhua) -- Durante gran parte de la última década, el éxito en el mercado cafetero chino se medía en función de dos cifras: cuántas tiendas podía abrir una empresa y lo barato que podía vender una taza de café.
Esa fórmula ayudó a transformar a China en uno de los mercados de café de más rápido crecimiento en el mundo, según un reportaje publicado por el periódico China Daily. Las cadenas se apresuraron a cubrir las ciudades con sucursales, se expandieron a distritos y poblados y acostumbraron a los consumidores a pagar un café a tan solo 9,9 yuanes (1,47 dólares) la taza.
Ahora, los jugadores más grandes de la industria están reescribiendo el manual para el mercado chino.
En lugar de empeñarse en aumentar la cantidad de tiendas, empresas como Starbucks China y Luckin Coffee están poniendo cada vez más énfasis en la productividad de las mismas, en las experiencias premium y en retornos sostenibles, lo que refleja un cambio más amplio a medida que el mercado del café en China entra en una etapa más madura de desarrollo.
La transición marca un punto de inflexión importante para una industria que ha pasado años priorizando la escala sobre la eficiencia. A medida que las redes de tiendas se vuelven más densas y la competencia se intensifica, los inversores prestan menos atención a cuántos locales abren las empresas y más atención a si esas tiendas generan ganancias saludables.
Ninguna empresa ilustra mejor el cambio que Starbucks China. En septiembre, la cadena estadounidense abrió su nueva tienda insignia Starbucks Reserve dentro del Beijing SKP, uno de los centros comerciales de lujo más prestigiosos del país.
Más que como una cafetería, este lugar funciona como una vitrina de la estrategia en evolución de Starbucks. La tienda combina café Reserve, postres italianos y el debut nacional de su colección de regalos 'Inspiración Global', con el objetivo de crear un destino donde se unan el café, las compras de lujo y las experiencias de estilo de vida.
El concepto representa la estrategia de Starbucks de "miles de tiendas, miles de caras". Las tiendas se personalizan cada vez más según los barrios locales, distritos comerciales y ocasiones de los clientes, en lugar de seguir un formato global estandarizado.
"Starbucks Reserve es una práctica innovadora en la que respondemos a las necesidades de los clientes y al carácter del área comercial, usando creatividad, capacidad profesional y recursos globales para crear una experiencia distintiva", señaló Molly Liu, directora ejecutiva de Starbucks China.
"También es una exploración importante dentro de nuestra estrategia de 'miles de tiendas, miles de caras': cocrear un espacio de destino con un socio minorista emblemático", indicó Liu.
Hata el 15 de septiembre, Starbucks operaba 8.238 tiendas en toda China. Durante el año fiscal 2026 abrió 227 tiendas netas nuevas, al tiempo que entró en 69 mercados a nivel de distrito. Casi la mitad de esas aperturas fueron en ciudades del tercer nivel y mercados más pequeños y, de acuerdo con la gerencia, la rentabilidad de las nuevas tiendas se ha mantenido fuerte.
Luckin Coffee, la cadena de café más grande de China por número de tiendas, está avanzando hacia el mismo objetivo, pero por un camino diferente. A diferencia de Starbucks, Luckin sigue expandiéndose agresivamente. Pero los ejecutivos cada vez ponen más énfasis en la calidad operativa junto con la expansión.
La compañía reportó ingresos de 15.890 millones de yuanes en el segundo trimestre de este año, lo que representa un aumento interanual del 28,5 por ciento, mientras que la ganancia operativa subió un 22 por ciento, ubicándose en 2.120 millones de yuanes. Los márgenes operativos de las tiendas propias de la compañía se mantuvieron por encima del 21 por ciento, pese a la presión que las continuas promociones ejercen sobre la rentabilidad.
El promedio de clientes que realizan transacciones cada mes subió casi un 23 por ciento, alcanzando un récord de 113 millones. Mientras tanto, Luckin sumó 2.714 nuevas tiendas netas durante el trimestre, llevando su red global a 36.310 locales, incluyendo más de 35.000 en toda China.
Guo Jinyi, director ejecutivo de la firma, describió el enfoque de esta como "crecimiento a gran escala y de alta calidad", argumentando que las operaciones digitales, la innovación continua de productos y la participación de los clientes siguen siendo sus ventajas competitivas.
Quizás la señal más clara de que las prioridades de la industria están cambiando proviene de Lucky Cup, una marca de café recién molido propiedad del Grupo Mixue. Lucky Cup construyó su negocio combinando un franquiciado agresivo con precios bajos y una rápida penetración en mercados de menor nivel. La estrategia ayudó a la cadena a expandirse de unas 4.600 tiendas a más de 10.000 en menos de un año, convirtiéndola en la tercera cadena de café de China en superar el hito de los 10.000 establecimientos.
Ahora la compañía está desacelerando deliberadamente. En julio, Lucky Cup informó a los franquiciados que limitaría la apertura de nuevas tiendas a unas 2.000 durante este año, con menos de la mitad abriéndose en el segundo semestre.
En lugar de buscar una expansión uniforme a nivel nacional, la empresa planea concentrar su inversión en unas 20 ciudades principales, destinando alrededor de 300 millones de yuanes para actualizar las máquinas de café profesionales en las tiendas que califiquen.
El programa de apoyo está dirigido a locales en Beijing y Shanghai y en Guangzhou y Shenzhen, en la provincia de Guangdong, además de zonas comerciales de alto nivel, lo que refleja un cambio estratégico de maximizar el número de tiendas a mejorar el rendimiento de las mismas.
Para Lucky Cup, la cuestión ya no es qué tan rápido puede expandirse, sino cuánto puede producir cada ubicación existente y cómo mejorar la eficiencia y la calidad.
La transición está resultando más difícil para los operadores más débiles. Tims China, operador de la casa canadiense Tim Hortons en la parte continental de China, reportó otro trimestre decepcionante con un continuo deterioro de las ventas. Los ingresos del segundo trimestre cayeron un 21,7 por ciento interanual hasta los 273 millones de yuanes, mientras que la pérdida neta se amplió casi un 28 por ciento.
Las tiendas operadas por la empresa siguieron bajo presión. Los ingresos de estas tiendas cayeron un 21,6 por ciento, las ventas en las mismas bajaron un 17,3 por ciento y el tráfico de clientes disminuyó más del 20 por ciento. Las cifras sugieren que mantener una gran red de tiendas ofrece poca protección cuando los consumidores visitan con menos frecuencia.
Al 30 de junio, Tims China operaba 1.028 tiendas, agregando solo dos ubicaciones netas nuevas durante el trimestre, un ritmo que deja a la empresa luchando por competir en un mercado cada vez más orientado a la escala mientras no logra mejorar la productividad de los locales.
La divergencia entre las cadenas de café en China refleja la maduración de la economía del sector. Las prioridades cambiantes de esta industria también reflejan tendencias más amplias en la economía de consumo del país, donde los inversionistas cada vez valoran más la rentabilidad y la disciplina operativa sobre la premisa de crecer a cualquier costo. A medida que el mercado madura, es probable que los ganadores se determinen menos por quién puede vender el "latte" más barato y más por quién puede generar los mayores rendimientos de cada tienda que opera.









