CARACAS, 16 oct (Xinhua) -- Cuatro terremotos de magnitud superior a los 7 grados sacudieron tres países caribeños en menos de cuatro meses: primero el doblete sísmico en Venezuela, luego uno en Colombia y finalmente el de Panamá.
La sucesión de eventos despertó temores entre la población sobre una posible escalada sísmica en la región.
Sin embargo, los mecanismos geológicos que originaron cada uno de estos sismos son diferentes e independientes, según explicó este viernes el ingeniero geofísico Janckarlos Reyes Lucero a Xinhua, coordinador del Laboratorio de Geofísica Aplicada de la Universidad Central de Venezuela (UCV).
"El origen de estos terremotos obedece a mecanismos geológicos diferentes asociados a la forma en que estas placas interactúan entre sí", señaló Reyes, adscrito al departamento de Geofísica de la UCV.
En Venezuela, el doblete sísmico del 24 de junio se originó por la ruptura de energía acumulada en el sistema de fallas de Boconó y San Sebastián (noroeste).
Reyes precisó que aquel movimiento fue producido por el desplazamiento horizontal de la placa Caribe respecto a la placa Suramericana, un fenómeno conocido como movimiento transcurrente dextral. Los terremotos, con 39 segundos de diferencia, tuvieron magnitudes de 7,2 y 7,5.
En Colombia, el terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto, cerca de San José del Palmar, en Chocó, se originó por la subducción de la placa de Nazca bajo la placa Sudamericana, indicó el especialista.
El experto explicó que este mecanismo observado en Colombia produce sismos profundos que extienden el daño a un área más amplia, aunque con menor intensidad local.
En Panamá, el pasado 9 de octubre, el sismo de magnitud 7,2 tuvo lugar por la subducción de la placa de Cocos bajo la placa Caribe, cerca de la península de Azuero, mediante otro mecanismo distinto a los anteriores.
"Debido a que los mecanismos geológicos que originaron estos terremotos son diferentes e independientes, no hay evidencia de que exista una conexión tectónica entre ellos", afirmó Reyes.
El experto descartó que los terremotos de Venezuela hayan podido originar el de Panamá. Las grandes distancias, el tiempo transcurrido y la falta de continuidad mecánica entre los sistemas de fallas asociados lo hacen imposible.
"De acuerdo con los registros históricos y estadísticos, no hay evidencia de que estemos experimentando un aumento de la actividad sísmica en la región", señaló Reyes.
El experto atribuyó la sucesión de eventos a "una coincidencia fortuita y temporal de grandes sismos para una misma región", dentro de los promedios normales de sismicidad global.
No obstante, los terremotos recientes evidenciaron "graves problemas y deficiencias" en la actualización de estructuras antiguas, los controles durante la construcción y las edificaciones informales.
"Es fundamental educar a las comunidades y que los gobiernos financien programas masivos de reforzamiento estructural en escuelas, hospitales y edificaciones antiguas", subrayó el experto.
También recomendó modernizar los sistemas de alerta temprana y garantizar la supervisión del cumplimiento de las normas en obras e infraestructuras.
"Lo importante es trabajar durísimo en el tema de la prevención", concluyó Reyes, quien insistió en que la predicción de sismos no es posible con la tecnología actual.













