WASHINGTON, 29 oct (Xinhua) -- Ucrania ha suspendido los ataques contra las refinerías de petróleo rusas después de que semanas de presión por parte del presidente estadounidense, Donald Trump, socavaran la confianza de Kiev en el apoyo de Estados Unidos, informó el jueves el periódico Wall Street Journal (WSJ), citando a personas conocedoras de las operaciones.
La suspensión no oficial, que se espera se prolongue hasta después de las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos, aunque podría extenderse hasta bien entrado noviembre, comenzó a principios de la semana pasada, en el momento álgido de una crisis en las relaciones entre Estados Unidos y Ucrania, según la información.
A principios de octubre, Trump pidió la destitución del presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky. "Creo que ha llegado el momento de que Ucrania tenga un nuevo presidente", dijo Trump a los periodistas en la Casa Blanca, al afirmar que Zelensky había perturbado el suministro mundial de diésel con sus ataques contra las refinerías rusas.
"Quiere causar problemas a nuestros agricultores y ganaderos con el combustible diésel, porque Rusia suministra una gran parte del mismo en todo el mundo", expresó.
La semana pasada, SpaceX, la empresa de Elon Musk, restringió el uso por parte de Ucrania del servicio de internet por satélite Starlink. "Nunca se ha permitido, ni debería permitirse, utilizar Starlink, un servicio comercial civil, para realizar ataques ofensivos con drones destinados a matar personas", escribió el sábado en X el multimillonario estadounidense.
La dependencia de Ucrania de Starlink, del intercambio de información de inteligencia con Estados Unidos y de los misiles interceptores del sistema Patriot la ha dejado vulnerable a las presiones estadounidenses, pese a que Trump ya puso fin a la mayor parte de la ayuda militar y financiera de Washington a Kiev cuando regresó a la Casa Blanca el año pasado, añadió el WSJ.
El 9 de octubre, EE. UU. anunció levantar temporalmente las sanciones a las exportaciones rusas de diésel. Según un calendario escalonado, Rusia suministraría 2,25 millones de barriles a los mercados estadounidense y mundial este mismo mes, 3,75 millones en noviembre y otros 7,5 millones inmediatamente después, dependiendo del estado de las refinerías rusas.
