LA PAZ, 3 nov (Xinhua) -- Empresarios, industriales, productores, agropecuarios, exportadores y otros sectores de Bolivia han expresado su preocupación por las millonarias pérdidas y la subida de precios de alimentos que provoca la huelga indefinida del departamento de Santa Cruz.
La región, que actúa como motor económico de Bolivia, lleva diez días en huelga para exigir que el censo de población, que debía efectuarse en noviembre próximo, se realice en 2023 y no en 2024 como lo definió el Gobierno del actual presidente boliviano, Luis Arce.
El Gobierno nacional cifra sus esperanzas en poner fin al conflicto, que ha comenzado a tener algunas adhesiones en otras regiones, con la definición de la fecha que determine la mesa técnica convocada para este viernes.
El ministro de Planificación del Desarrollo, Sergio Cusicanqui, oficializó la tarde de este jueves la invitación a gobernadores, funcionarios municipales, rectores de las universidades públicas y organismos internacionales, para que, desde este viernes en la ciudad de Trinidad, Beni (noreste), trabajen de forma técnica en la definición de la fecha del censo de población y vivienda.
Los representantes del Fondo de Población de las Naciones Unidas y la División de Población de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe participarán de este trabajo técnico, esperanzados de que este encuentro nacional genere las condiciones para que se levanten las medidas de presión.
En este momento, Santa Cruz lleva adelante un paro indefinido que está por cumplir dos semanas; Cochabamba (centro) inició el bloqueo de caminos a cargo de los transportistas y La Paz (oeste) está aislada por los bloqueos y con latentes conflictos de otros sectores.
La Cámara Agropecuaria del Oriente, a través de un comunicado, advirtió escasez de alimentos y además señaló que las pérdidas son millonarias en el sector agropecuario, por los conflictos.
"A medida que la situación actual no se soluciona, se pone en riesgo la seguridad alimentaria del país, presente y futura... Las pérdidas son millonarias en todos los sectores", señaló el documento.
El presidente de la Confederación Nacional de la Micro y Pequeña Empresa, Carlos Bolaños, alertó este jueves que de continuar el paro indefinido en el departamento de Santa Cruz, al menos 7.500 unidades productivas podrían cerrar definitivamente.
Indicó que solo en el departamento de Santa Cruz existen 75.643 que generan más de 350.000 fuentes de empleo de manera directa, mismas que también estarían en riesgo.
La Cámara Nacional de Industria fue la primera en llamar la atención sobre los peligros de un paro y ahora, 13 días después y tras varios desencuentros entre el Gobierno y los sectores en conflicto, advierte que "las posiciones extremas" solo están dañando al país, mientras el diálogo se deja esperar.
A su vez, la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC) reportó 389 millones de bolivianos (56 millones de dólares) de pérdidas por el paro en el oriente.
Luis Laredo, presidente de la FEPC, explicó que la huelga ha puesto en riesgo el abastecimiento y la canasta básica familiar de Cochabamba y del resto del país, provocando un incremento de precios de "hasta el 25 por ciento".
De acuerdo con un análisis del economista y exdirector del Banco Central de Bolivia, Roger Banegas, si el paro cívico indefinido en Santa Cruz y el cerco realizado por organizaciones sociales se prolonga por más de dos semanas, el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de este año podría reducirse en un 1 por ciento de lo previsto.
















