BRASILIA, 29 jun (Xinhua) -- El Gobierno de Brasil retomó hoy jueves, después de seis años, la política de existencias públicas de alimentos, medida que garantiza el precio mínimo de los productos y la renta del agricultor y regula la oferta interna.
La estatal Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab) destacó en un comunicado que como parte de esta estrategia se comprarán 500.000 toneladas de maíz a productores rurales a través del mecanismo de Adquisiciones del Gobierno Federal, prevista en la Política de Garantía de Precios Mínimos.
Detalló que esto equivale a la compra de aproximadamente 8,3 millones de sacos de 60 kilogramos del grano por un costo de 350 millones de reales (unos 72 millones de dólares), compra autorizada por el Ministerio de Agricultura y Ganadería.
En conferencia de prensa, el presidente de la Conab, Edegar Pretto, explicó que la medida fue adoptada debido a que se tiene el pronóstico de una cosecha récord de maíz que habría provocado la caída de los precios.
Por su parte, el ministro brasileño de Agricultura, Carlos Fávaro, defendió el fortalecimiento de la Conab para apoyar la política agrícola brasileña, pero aclaró que "no se trata de intervenir en la soberanía del mercado".
"Es una estrategia para garantizar la seguridad nacional de estabilidad alimentaria porque no hay agricultura sin empresa pública", afirmó.
Según el ministro de Desarrollo Agrario y Agricultura Familiar, Paulo Teixeira, la formación de "stocks" públicos reguladores contribuirá a combatir la inflación alimentaria, garantizar la soberanía alimentaria brasileña y poder retirar de nuevo al país del Mapa del Hambre de las Naciones Unidas.
Recordó que el año pasado 33,1 millones de personas en Brasil no tenían para comer, según datos de la Red Brasileña de Investigación sobre Soberanía y Seguridad Alimentaria y Nutricional.
"Quien va a ganar con las reservas es la gente, porque lo que no podemos tener es el problema de las variaciones de precios de los alimentos que le quitan a la gente el acceso a los alimentos", subrayó el funcionario.
















