Por Noelia Aráuz
EL CUÁ, Nicaragua, 11 feb (Xinhua) -- La Reserva Natural Macizo de Peñas Blancas, en Nicaragua, resguarda una biodiversidad y ecosistemas estratégicos para el equilibrio ambiental y el bienestar del país centroamericano, en un esfuerzo conjunto entre instituciones estatales y comunidades locales.
En la zona operan de forma coordinada el Ejército de Nicaragua y el Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales (Marena), que mantienen patrullajes permanentes para proteger los recursos naturales.
"La protección de los recursos naturales es un tema de seguridad nacional por la importancia que reviste para el desarrollo de la nación", afirmó el mayor Silvio Jarquín, jefe del segundo batallón del departamento de Matagalpa (centro-norte), durante un recorrido por la zona la víspera.
Las labores de vigilancia se enfocan en prevenir el "despale" (tala de árboles), el transporte ilegal de madera y la caza de fauna silvestre.
"Con el empleo de la fuerza y los medios garantizamos patrullas de exploración y retenes con el objetivo de reducir el deterioro ocasionado en las reservas de biosfera y naturales", expresó Jarquín.
Peñas Blancas integra, junto con las reservas naturales Bosawás, Cerro Kilambé, Cerro Cola Blanca y el Parque Nacional Cerro Saslaya, la Reserva Natural Bosawás, que alberga algunos de los principales bosques vírgenes del norte de Nicaragua.
El inspector ambiental del Marena, Nery Gutiérrez, subrayó la importancia de la conservación sostenible.
"El mensaje es que sigamos cuidando, que sigamos conservando nuestros recursos, nuestro patrimonio. Es el legado que le dejamos a las futuras generaciones, a nuestros hijos. Entonces, es prácticamente eso, que vivamos en armonía con el medio ambiente, y si vamos a hacer el aprovechamiento, tiene que ser de una manera sostenible para evitar la pérdida de nuestro medio ambiente", explicó Gutiérrez.
El Macizo de Peñas Blancas abarca una superficie de 422 kilómetros cuadrados y se ubica entre los municipios de Rancho Grande y El Tuma-La Dalia, en Matagalpa, así como en El Cuá, en el departamento de Jinotega (norte). El área cuenta con zona núcleo de conservación y una zona de amortiguamiento.
Además de la vigilancia, se desarrollan programas de educación ambiental dirigidos a las comunidades locales.
"Se parte de un proceso de educación para que la gente entienda que lo que se está haciendo es en beneficio de todos, en beneficio de ellos mismos, en beneficio del agua, que necesitamos que tengamos agua limpia, que abastezcamos bien a las comunidades", explicó Edgar Castillo, gerente del Centro de Entendimiento con la Naturaleza.
"De aquí, del Macizo de Peñas Blancas, salen más de 37 proyectos de agua, que brindan agua limpia a más de 10.000 personas", agregó.
En la reserva también se han establecido cuatro viveros con especies nativas como cedro, caoba y nogal, con capacidad para producir entre 5.000 y 10.000 plantas destinadas a la reforestación de áreas cercanas a fuentes hídricas. Asimismo, se realizan de manera periódica capacitaciones ambientales y acciones de prevención de incendios forestales.
Nicaragua cuenta con tres Reservas de la Biosfera reconocidas internacionalmente por la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia, la Educación y la Cultura (UNESCO): Bosawás, Río San Juan e Isla de Ometepe, las cuales protegen una biodiversidad clave, incluidos selvas tropicales y ecosistemas volcánicos que representan un alto porcentaje de la biodiversidad mundial.









