LA PAZ, 11 feb (Xinhua) -- Bolivia y China celebraron este miércoles el Año Nuevo chino en la capital política, La Paz, con un mensaje coincidente sobre la relación bilateral, que atraviesa una etapa de fortalecimiento integral, y sobre el Año del Caballo, que simboliza la energía y la determinación necesarias para avanzar hacia una nueva fase de metas compartidas.
En un acto público que reunió a autoridades del Gobierno boliviano y representantes de distintos sectores, el embajador de China en Bolivia, Wang Liang, y el vicecanciller boliviano, Rodrigo Arce, subrayaron por separado el buen momento de las relaciones, el dinamismo comercial y la expansión de los intercambios culturales entre ambos países.
La actividad festiva se desarrolló en instalaciones del Círculo Aeronáutico con una exhibición que fusionó la marcialidad con el arte y cultura, cuando niños, jóvenes y adultos bolivianos protagonizaron una muestra de destreza física y espiritual durante las celebraciones del Año Nuevo chino en La Paz.
El ritmo armónico del Tai Chi, ejecutado con precisión técnica por practicantes de todas las edades, transformó el espacio en un escenario de meditación en movimiento, subrayando los beneficios de esta disciplina para la salud y la cohesión intergeneracional.
El momento cumbre de la jornada llegó con la vibrante Danza del León, donde la agilidad de los jóvenes danzantes dio vida a la mítica criatura al compás de tambores y platillos.
El Tai Chi y la Danza del León simbolizaron la expulsión de las malas energías y se establecieron como un testimonio vivo del pujante intercambio cultural entre ambos países.
Tras la demostración, el embajador Wang Liang afirmó que la cooperación entre China y Bolivia se sustenta en el beneficio mutuo y el respeto recíproco. Recordó que en el 2025 ambas naciones celebraron 40 años de relaciones diplomáticas y destacó la consolidación de la confianza mutua.
En el plano económico, resaltó que China se ha convertido en el principal socio comercial de Bolivia, con un intercambio que supera los 4.000 millones de dólares y un crecimiento sostenido en exportaciones bolivianas hacia el mercado asiático.
Según explicó, sectores como infraestructura, energías renovables y movilidad eléctrica ofrecen nuevas oportunidades en el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta y de la Iniciativa Global para el Desarrollo.
Por su parte, el vicecanciller Arce puso el acento en la dimensión humana y cultural de la relación. Señaló que la celebración del Año Nuevo chino no solo representa un acontecimiento diplomático, sino también un puente entre tradiciones milenarias.
En ese sentido, estableció un paralelismo entre el calendario lunar chino y el Año Nuevo Aymara que se conmemora cada 21 de junio en Bolivia, cuando las comunidades indígenas reciben el nuevo ciclo solar al amanecer.
"Nuestras culturas comparten la sabiduría de entender el tiempo en ciclos de la naturaleza, de la familia y de la comunidad", sostuvo el viceministro de Relaciones Exteriores, al destacar que ambos pueblos valoran los nuevos comienzos como una oportunidad de renovación y esperanza.
El simbolismo del Caballo fue uno de los ejes centrales de la velada. En la tradición china, el Caballo encarna el coraje, el espíritu emprendedor, la agilidad y la perseverancia. Para el embajador Wang, estas cualidades reflejan el momento actual de la relación bilateral, que requiere avanzar "con pasos firmes y acelerados" hacia resultados tangibles para la población.
Arce coincidió en que el nuevo año invita a trabajar "con más energía y más sueños", consolidando una cooperación que trascienda lo comercial y abarque educación, cultura, ciencia y coordinación en foros multilaterales.
Ambas autoridades resaltaron además la importancia del multilateralismo en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas. En ese sentido, el diplomático chino sostuvo que ambos países comparten la visión de un orden internacional más justo y equitativo, con mayor representación para los países del Sur Global.
La celebración cerró con un mensaje de optimismo compartido: que la fuerza del Caballo impulse una etapa de mayor prosperidad, integración y desarrollo conjunto.









