BEIJING, 12 feb (Xinhua) -- A pocos días de la Fiesta de la Primavera, el Año Nuevo chino, la fiebre anual de compras en China por "nianhuo", o los artículos festivos propios de la efeméride, ofrece un panorama de una economía en transición.
Los compradores más jóvenes están redefiniendo la demanda, los productos importados se están convirtiendo en compras habituales y un programa de recambio respaldado por el Gobierno está impulsando el gasto de los consumidores.
REDEFINIENDO EL GASTO
La temporada de compras en torno a la Fiesta de la Primavera se ha centrado durante mucho tiempo en productos básicos, como los frutos secos, los dulces y el alcohol.
Sin embargo, esta fórmula está cambiando a medida que los consumidores más jóvenes impulsan la demanda de productos vinculados no solo a la tradición, sino también a la identidad personal y al atractivo emocional.
Entre las compras festivas más populares de este año se cuentan los peluches del Año del Caballo de Pop Mart y los versos propios de la ocasión con temática de dibujos animados, combinados con el carácter "fu", un símbolo tradicional de buena fortuna (suerte).
Los productos de marca compartida cobijados bajo la protección de derechos de propiedad intelectual, como "My Little Pony", también han ganado terreno en categorías que van desde los pasabocas y los cosméticos hasta la electrónica.
Expertos describen este cambio como un alejamiento del tradicional "acaparamiento" para el festivo hacia un consumo impulsado por el disfrute y la resonancia emocional.
En lugar de centrarse únicamente en el simbolismo auspicioso, los productos relacionados con el festival se están volviendo más personalizados y con un diseño más atractivo.
"El gasto orientado a la satisfacción personal está moldeando cada vez más la transformación y la modernización del mercado de consumo", afirma Xing Xing, analista del sector.
La firma de investigación de mercado iiMedia Research estima que la "economía de las emociones" continuará expandiéndose rápidamente, y se proyecta que la escala del mercado superará los 4,5 billones de yuanes (648.000 millones de dólares) para 2029, convirtiéndola en un pilar cada vez más fundamental del crecimiento impulsado por el consumo.
UNA NUEVA NORMA PARA LAS FIESTAS
Junto con los cambios impulsados por los consumidores jóvenes, los productos importados se están convirtiendo en una parte más visible de las compras festivas. Artículos como las frutas tropicales del Sudeste Asiático, los cereales y el aceite de cocina de Asia Central, y los chocolates europeos han pasado de ser compras novedosas a ser opciones habituales.
El primer tren de carga China-Europa dedicado a los productos festivos de 2026 llegó a Xi'an, la capital de la provincia noroccidental de Shaanxi, el 21 de enero, con aceite de cocina y miel procedentes de Kazajistán.
En Pingxiang, un centro de comercio fronterizo en la región autónoma de la etnia zhuang de Guangxi, en el sur del país, los mercados han entrado en su temporada alta con la llegada de frutas importadas, como durianes y pomelos.
Datos oficiales muestran que las importaciones de frutas hacia China aumentaron de forma constante el año pasado, y entre ellas, las de durianes frescos, principalmente procedentes de Tailandia y Vietnam, alcanzaron los 7.490 millones de dólares.
Mientras tanto, se están celebrando ferias internacionales de "nianhuo" en varias ciudades, incluidas Beijing y Shanghai, donde se facilita el acceso de los productos extranjeros a los consumidores locales.
Qu Xiaodong, investigador asociado de la Academia de Ciencias Sociales de Shaanxi, indicó que, con la expansión de las conexiones ferroviarias de carga, los vuelos internacionales y el comercio electrónico transfronterizo, los productos importados se han convertido en una parte más habitual de la vida cotidiana de los chinos.
Qu añadió que este cambio refleja el impulso de apertura del país, caracterizado por mayores oportunidades de mercado, cadenas de suministro más estables y un entorno empresarial internacional.
Según analistas, la popularidad de los productos festivos importados revela tanto la creciente demanda de diversidad entre los consumidores chinos como el continuo esfuerzo del país por expandir una apertura de alto nivel, ofreciendo a los proveedores extranjeros un mayor acceso al mercado interno.
DESBLOQUEANDO LA DEMANDA INTERNA
Otra característica notable de la actual temporada de compras de la Fiesta de la Primavera es el impulso del programa de recambio de bienes de consumo.
En 2026, la ampliación del espectro de subsidios gubernamentales para fomentar la sustitución de automóviles, electrodomésticos y dispositivos digitales antiguos ha mejorado significativamente la confianza del consumidor.
En una tienda de JD Mall en la municipalidad de Chongqing, suroeste de China, el gerente, Dai Lei, indicó que las visitas de clientes aumentaron en enero un 50 por ciento con respecto al mismo mes del año pasado, mientras que las ventas subieron un 40 por ciento.
"Las gafas inteligentes se incorporaron al programa nacional de subsidios por primera vez este año, lo que animó a más consumidores a probar ese producto en las tiendas e impulsó las ventas en todas las categorías relacionadas", declaró Dai.
De acuerdo con estadísticas del Ministerio de Comercio, las ventas de electrodomésticos y productos digitales superaron en enero los 15 millones de unidades en el marco del programa de subsidios, con ingresos totales cercanos a los 59.000 millones de yuanes.
Además de impulsar las ventas minoristas, el programa de subsidios también ha apoyado a otros sectores relacionados, como los restaurantes y otros expendios de alimentos y bebidas y el entretenimiento, atrayendo de nuevo a los compradores a los comercios físicos.
Expertos economistas afirman que el impacto duradero del programa de subsidios pone de relieve el enorme potencial del mercado interno chino, lo que sugiere que el consumo desempeñará un papel cada vez más importante en el impulso del crecimiento y la transformación económica del país.









