Las virtudes de planificar con antelación: Por qué los planes quinquenales funcionan para China | Spanish.xinhuanet.com

Las virtudes de planificar con antelación: Por qué los planes quinquenales funcionan para China

spanish.news.cn| 2026-03-04 19:04:00|
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BEIJING, 4 mar (Xinhua) -- Cuando los legisladores nacionales y asesores políticos de China se reúnen en Beijing para las anuales "dos sesiones", un documento concentrará la atención: El borrador del XV Plan Quinquenal, la hoja de ruta que guiará a la segunda economía más grande del mundo de 2026 a 2030.

Los planes quinquenales han sido durante mucho tiempo fundamentales en la manera en que China conduce su desarrollo. Sin embargo, el próximo plan está siendo observado de cerca no solo por sus ambiciones económicas, sino por cómo un país de 1.400 millones de personas avanza hacia la modernización en medio de los saltos tecnológicos, los cambios demográficos y un orden global cada vez más fracturado.

El nuevo plan se basa en la propuesta adoptada por el Comité Central del Partido Comunista de China en octubre de 2025. Está diseñado para alinearse con la visión a largo plazo de lograr un progreso significativo para 2035 en la fuerza económica, la capacidad tecnológica, la defensa nacional y la influencia global, al tiempo que eleva los niveles de vida al nivel de las economías desarrolladas de rango medio.

La aportación pública fue parte integral del proceso de redacción. Un ejemplo primordial fue la consulta en línea del año pasado, que duró un mes y atrajo más de 3,11 millones de propuestas. Las autoridades declararon que estas contribuciones fueron revisadas y consideradas en la formulación del plan. Este enfoque inclusivo sirvió como una ilustración práctica de la democracia popular de proceso completo de China.

El primer plan quinquenal de China, lanzado a principios de la década de 1950, llegó en un momento en que el país era aún abrumadoramente rural y estaba lejos de estar industrializado. Mientras China ahora pone en marcha su XV plan, el objetivo central permanece inalterado: Construir un país socialista moderno.

A lo largo de su recorrido, China ha construido uno de los sistemas industriales más completos del mundo, ha eliminado la pobreza absoluta, ha crecido hasta convertirse en una economía de 140 billones de yuanes (20,2 billones de dólares) y se ha convertido en un socio comercial importante para más de 150 países y regiones.

Aunque originados en la era de la economía planificada, los planes quinquenales han evolucionado hasta convertirse en un instrumento eficaz que aprovecha los roles tanto del mercado como del Gobierno para una gestión macroeconómica sólida.

Estos planes establecen objetivos a mediano y largo plazo, definen las principales prioridades y esbozan las direcciones políticas que orientan el desarrollo nacional. En la práctica, el mercado juega un papel decisivo, mientras que el Gobierno es responsable de la coordinación y la orientación.

En el libro "China's Megatrends" (Megatendencias de China), el académico estadounidense John Naisbitt describió vívidamente el enfoque de planificación de China como "definir el bosque y dejar crecer los árboles", destacando cómo los planes establecen amplias prioridades nacionales al tiempo que otorgan a los sectores individuales y a las empresas la libertad de desarrollarse a su manera.

Estas dinámicas han producido un conjunto de fortalezas distintivas en el sistema de planificación a mediano y largo plazo de China. Quizás la más visible es su capacidad para movilizar recursos hacia las principales prioridades nacionales.

Esto es especialmente importante para un país como China, con un vasto territorio y significativas disparidades regionales, donde las autoridades locales y los ministerios podrían perseguir objetivos contrapuestos. Los planes quinquenales proporcionan una hoja de ruta común para las decisiones de política, de inversión y de planificación en todos los sectores y regiones.

La campaña de China para acabar con la pobreza extrema ofrece un ejemplo concreto de cómo funciona la coordinación nacional. El XIII Plan Quinquenal (2016-2020) estableció un objetivo claro y con plazos determinados: Todos los residentes rurales que vivían por debajo del umbral de pobreza de entonces saldrían de ella.

Con ese fin, el plan estableció un marco de implementación detallado. Las iniciativas incluyeron el establecimiento de un sistema de monitoreo continuo para identificar y ayudar a los hogares pobres, movilizar al sector público para brindar ayuda y canalizar una fuerte inversión hacia carreteras, viviendas y servicios públicos en áreas remotas. Más de tres millones de funcionarios fueron enviados a las aldeas para traducir los objetivos nacionales en acciones sobre el terreno.

Analistas señalaron que una acción a gran escala y tan estrechamente coordinada habría sido difícil sin un liderazgo político centralizado capaz de establecer prioridades, movilizar recursos y garantizar la implementación en múltiples niveles de gobierno.

El sistema de planificación también concede gran importancia a la previsión. En muchos países, las cuestiones que requieren una visión a largo plazo, como el envejecimiento de la población, la transición energética y la modernización industrial, suelen dejarse de lado por la política electoralista y las presiones económicas a corto plazo.

Los planes quinquenales y a más largo plazo de China están diseñados para contrarrestar esa tendencia al corto plazo. En opinión de los líderes chinos, es esencial comenzar con un plan bien definido y objetivos claros.

El énfasis en la previsión se basa en una larga tradición china de valorar la planificación a largo plazo. Como ha observado el académico británico Martin Jacques, el plan quinquenal de China resuena con una cultura política que prioriza el pensamiento prospectivo sobre las ganancias a corto plazo.

El impulso de China en materia de inteligencia artificial (IA) ejemplifica este énfasis en la previsión puesta en práctica. El desarrollo de la IA se incorporó a la planificación nacional hace ya una década, en el XIII Plan Quinquenal, un compromiso que fue seguido por la publicación de una estrategia específica para la IA de próxima generación en 2017.

En 2021, la tecnología volvió a cobrar importancia y se incluyó en el XIV Plan Quinquenal como una de las prioridades del país en materia de ciencia y tecnología. Las propuestas actuales para el nuevo plan van aún más allá y abogan por un enfoque "IA Plus" que integraría la tecnología más profundamente en la economía en general.

En 2025, el sector de la IA en China experimentó un rápido crecimiento. Las empresas competían por desarrollar modelos de IA a gran escala, el número de empresas de IA superaba las 6.000 y se preveía que los sectores medulares de la IA superarían los 1,2 billones de yuanes.

No se trata solo de la IA. El rápido crecimiento de las industrias de los vehículos eléctricos, la energía solar, las baterías de litio y la infraestructura 5G también refleja el impacto de la planificación a largo plazo, especialmente en áreas que exigen una gran inversión inicial y paciencia, pero que son cruciales para mantener la competitividad tecnológica y económica.

Observadores señalan que el enfoque de China busca anticiparse y dar forma a las tendencias emergentes antes de que se consoliden por completo, al tiempo que gestiona los riesgos potenciales.

En medio del cortoplacismo y la incertidumbre global, los planes quinquenales de China ofrecen una forma excepcional de continuidad estratégica. Más que simples proyectos de desarrollo, estos planes constituyen una herramienta de gobernanza distintiva.

Desde el primer plan en la década de 1950, China ha perseguido el objetivo constante de convertirse en un país moderno. Las políticas han evolucionado con las circunstancias, pero la estrategia general se ha mantenido notablemente coherente.

A través de una sucesión fluida en la formulación de políticas, China ha creado un marco que permite que los principales proyectos y reformas avancen de manera constante a lo largo del tiempo.

Para las empresas y los inversores, esta previsibilidad es importante. Las decisiones a largo plazo dependen menos de incentivos temporales que del entorno político que se puede anticipar. Los planes quinquenales reducen el riesgo de cambios repentinos y proporcionan estabilidad para la economía en general.

Esa continuidad se reforzará mediante la legislación, ya que la Asamblea Popular Nacional (APN) se dispone a revisar un borrador de ley que regula la planificación del desarrollo nacional, con el objetivo de aportar mayor coherencia a cómo se elaboran y aplican los planes.

Los planes quinquenales de China se formulan mediante un proceso cuidadosamente estructurado y en varias etapas. Las recomendaciones comienzan en las sesiones plenarias del Partido, seguidas de un borrador del plan elaborado por el Consejo de Estado y, finalmente, revisadas y aprobadas por la APN antes de su publicación.

Una vez que se establecen las prioridades nacionales, los planes locales y especializados las convierten en medidas concretas para garantizar su ejecución eficaz.

Analistas opinan que el sistema de planificación ofrece una perspectiva sobre cómo las instituciones chinas mantienen la continuidad de las políticas y llevan a cabo iniciativas complejas de manera eficaz, incluso en un entorno global que cambia rápidamente.

"Los planes quinquenales de China son un sistema totalmente integrado para convertir los objetivos en realidad", afirmó Dong Yu, vicedecano ejecutivo del Instituto de Planificación del Desarrollo de China de la Universidad Tsinghua.

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