SAO PAULO, 28 sep (Xinhua) -- El Gobierno brasileño anunció este lunes que reforzó las medidas para contener posibles aumentos "abusivos" de los combustibles ante la volatilidad de los precios internacionales del petróleo provocada por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, informó el ministro de Planificación y Presupuesto, Bruno Moretti.
De acuerdo con Moretti, el Gobierno no busca "controlar" los precios de los combustibles, sino impedir aumentos considerados abusivos, mientras las autoridades intensificaron la fiscalización de estaciones de servicio y distribuidoras en todo el país.
Entre las medidas brasileñas figura el mantenimiento de una subvención de 2,12 reales (unos 40 centavos de dólar) por litro de diésel, destinada a reducir el impacto de la volatilidad internacional sobre el mercado interno en el sistema de transporte de alimentos, uno de los segmentos más vulnerables a impactos inflacionarios.
La "Operación Carga Pesada" implementada por el Gobierno de Brasil realizó 241 acciones de fiscalización del 21 al 25 de septiembre, mientras la Secretaría Nacional del Consumidor abrió 70 procesos contra estaciones de servicio y distribuidoras por posibles prácticas abusivas.
La Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP, ente regulador) también determinó multas que, en conjunto, superan los 700 millones de reales (unos 134 millones de dólares), aunque las empresas pueden recurrir las decisiones administrativas.
El Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva elevó además las sanciones para aumentos de precios sin causa justificada, con multas de entre 20.000 reales y 500 millones de reales (entre 3.828 dólares y 95,7 millones de dólares), y aseguró que el abastecimiento de diésel para octubre está garantizado.











