Por José Aguiar

Un vendedor (d) atiende en una feria de productos de la zona de Caral durante una conferencia de prensa con motivo del 32° aniversario del inicio de las investigaciones y la puesta en valor de la Ciudad Sagrada de Caral-Supe, en la sede del Ministerio de Cultura, en Lima, Perú, el 12 de octubre de 2026. Más de tres décadas de investigaciones arqueológicas sobre la milenaria civilización Caral, en Perú, han permitido determinar que sus antiguos pobladores desarrollaron conocimientos, tecnologías y formas de organización para habitar en armonía dentro de un territorio diverso, caracterizado por variaciones ambientales y constante actividad sísmica. (Xinhua/Mariana Bazo)
LIMA, 12 oct (Xinhua) -- Más de tres décadas de investigaciones arqueológicas sobre la milenaria civilización Caral, en Perú, han permitido determinar que sus antiguos pobladores desarrollaron conocimientos, tecnologías y formas de organización para habitar en armonía dentro de un territorio diverso, caracterizado por variaciones ambientales y constante actividad sísmica.
Así lo confirmaron las autoridades de la Zona Arqueológica Caral (ZAC) durante una conferencia de prensa realizada este lunes en la sede del Ministerio de Cultura en Lima, con motivo del 32° aniversario del inicio de las investigaciones y la puesta en valor de la Ciudad Sagrada de Caral-Supe.
El arqueólogo encargado de los trabajos de investigación en la sede Caral del Valle de Supe, Aldemar Crispín, dijo a Xinhua que estos hallazgos son importantes porque permiten profundizar en datos interesantes sobre los antepasados.
"Estos hallazgos son importantes e interesantes porque nos permiten profundizar en la ideología de nuestros antepasados, en las prácticas ceremoniales, las actividades en relación con estos espacios o estructuras que serían sagradas o especiales", afirmó.
De acuerdo con las evidencias encontradas en 12 centros urbanos, esta sociedad que floreció hace 5.000 años articuló los recursos agrícolas de los valles con los marinos del litoral, lo que permitió complementar sus actividades productivas y gestionar el agua en consonancia con los ciclos naturales.
Entre las principales innovaciones tecnológicas de este milenario pueblo destacan las "shicras", bolsas tejidas con fibras vegetales y llenas de piedras que se utilizaban en los cimientos de los edificios, un sistema constructivo que reducía la respuesta de las estructuras frente a los movimientos telúricos.
Las investigaciones señalan que la construcción de sus monumentales edificios públicos, plazas circulares y complejos residenciales reflejan una elevada planificación, organización social y trabajo colectivo para movilizar recursos e insumos.
Los estudios arquitectónicos también demostraron que la orientación y distribución de determinados templos responden a la observación de los astros, saberes astronómicos que permitieron a esta civilización organizar sus ciclos agrícolas y ceremoniales.
En el valle de Supe, ocho de las 12 urbes investigadas se distribuyen equitativamente en ambas márgenes del río, patrón de asentamiento que refleja el sistema de organización social y territorial dual característico de las culturas andinas.
Los hallazgos arqueológicos demostraron además que la población de Caral no permaneció aislada, sino que mantuvo una amplia red de interacción comercial y cultural con comunidades de la costa, la sierra, la Amazonia y sectores del actual Ecuador.
En los sitios analizados se recuperaron objetos confeccionados en molusco "Spondylus" procedente del Ecuador, así como plumas de guacamayo y caracoles amazónicos, evidencias de una fluida circulación de bienes y saberes por rutas terrestres, marítimas y fluviales.
Respecto a su estructura social, los investigadores han recuperado cientos de estatuillas antropomorfas de arcilla sin cocer que representan a hombres y mujeres con variedad de peinados, vestimentas y adornos utilizados en rituales de renovación arquitectónica.
Entre estos objetos destacan tres parejas de esculturas de alto rango encontradas en Caral y Miraya, las cuales aportan indicios sobre las concepciones de dualidad y la participación de la mujer en la vida política y ceremonial de esta cultura.

Un vendedor (i) atiende en una feria de productos de la zona de Caral durante una conferencia de prensa con motivo del 32° aniversario del inicio de las investigaciones y la puesta en valor de la Ciudad Sagrada de Caral-Supe, en la sede del Ministerio de Cultura, en Lima, Perú, el 12 de octubre de 2026. Más de tres décadas de investigaciones arqueológicas sobre la milenaria civilización Caral, en Perú, han permitido determinar que sus antiguos pobladores desarrollaron conocimientos, tecnologías y formas de organización para habitar en armonía dentro de un territorio diverso, caracterizado por variaciones ambientales y constante actividad sísmica. (Xinhua/Mariana Bazo)











